Ah, los beneficios de la inmersión lingüística, ¡nadie puede negarlo! Cualquier joven que haya tenido la oportunidad y la posibilidad de participar en un campamento de verano, en una estancia lingüística o en un viaje escolar sabe que este tipo de experiencias emocionantes quedan grabadas para siempre en nuestra memoria
Participar es bueno. Pero, ¿ha pensado alguna vez en convertirse usted mismo en una familia de acogida? Cuando los jóvenes acuden a una familia para hacer una inmersión, hay muchas personas que los reciben, así que ¿por qué no devuelves tú, a su vez, el favor y das a un joven de otro país la posibilidad de venir a vivir contigo durante un tiempo para aprender la lengua de Molière?
Porque la inmersión lingüística no es sólo para el joven viajero, sino también para la familia de acogida, que tiene un papel crucial en el éxito de esta empresa. ¿Por qué no descubrir una nueva cultura mientras se comparte la propia? ¿Y si me convierto en familia de acogida este verano?
La familia de acogida, la clave del bienestar del estudiante
Cuando un joven (¡o no!) decide ir al extranjero a aprender un idioma o a estudiar, tiene que elegir: ir a una residencia de estudiantes, la mayoría de las veces directamente en el campus, o ir a una familia de acogida. Esta segunda opción es muy recomendable, ya que permitirá al alumno estar en un contexto totalmente inmersivo.
La familia de acogida se considera, por tanto, un elemento clave para el bienestar de los estudiantes, ya que proporciona mucho más que comida y alojamiento. En efecto, su función es permitir al joven establecer el vínculo con la escuela y la comunidad, pero también hacer amigos, aprender un nuevo idioma y disfrutar de su experiencia en el extranjero. La familia de acogida ofrece una verdadera inmersión cultural y tradicional que permanecerá para siempre en la memoria del participante.
La familia de acogida desempeña un poco el papel de los padres en el extranjero: además de proporcionar un alojamiento seguro, debe alimentar a su anfitrión. Sin embargo, no se trata de llevar un albergue o de alojarse en un hotel. De hecho, el joven participante debe ser acogido como un miembro de pleno derecho de la familia. En este sentido, como un hijo más de la casa, puede -¡y debe! - participar en las pequeñas tareas domésticas y tener las mismas responsabilidades, como poner la mesa, servir, lavar los platos, ordenar la habitación, hacer la cama...
Además de compartir modo de vida, alojamiento y comida, la familia de acogida, como verdaderos padres, debe aconsejar y apoyar al joven. Siendo su punto de referencia en este país desconocido, su orientación, disponibilidad, presencia, apoyo, pero también su participación y colaboración con la organización de referencia (en referencia a la escuela) sigue siendo esencial en el éxito de la experiencia de inmersión del participante.
¿Por qué convertirse en una familia de acogida? 
Sea solo, en pareja, con niños, sin niños, con mascotas o sin ellas... no importa, todos son bienvenidos, ya que todos son susceptibles de representar la diversidad social y cultural del país de acogida.
Acoger a un estudiante es dar la bienvenida a la aventura dándose a sí mismo o a su familia la oportunidad de descubrir otra cultura a través de los ojos de ese joven. También da la bienvenida al cambio aportando la dimensión de la apertura cultural y ofreciendo una gran oportunidad de tolerancia, comunicación y adaptabilidad.
También es un descubrimiento, ya que también compartes tu cultura y tradiciones con los demás. Por último, es un encuentro, la posibilidad de crear relaciones fuertes y duraderas y de crear verdaderas amistades internacionales a largo plazo.
¿Cómo convertirse en una familia de acogida?
Muchas organizaciones buscan activamente familias de acogida para el verano, para unas semanas o para todo un año escolar. Una simple investigación le dará una plétora de cosas para solicitar.
Consulte el Directorio de Programas de Intercambio de Estudiantes y el Directorio de Estancias Lingüísticas.
Una vez que haya hecho su elección, infórmese, haga preguntas y póngase en contacto con los responsables. Luego viene el (minucioso) proceso de selección, tanto por su parte como por la de los estudiantes, ya que la fase de emparejamiento es primordial en este proceso.
Por supuesto, puedes tener pequeños "requisitos", como elegir una chica o un chico, su país de origen, religión, edad, dieta... el objetivo es que ambas partes encuentren algo que les guste, tanto desde el punto de vista del joven como del tuyo. Una vez que se haya hecho la combinación ideal, prepárese para acoger al estudiante proporcionándole una habitación tranquila y cómoda y manteniéndose en estrecho contacto con la organización de acogida, que siempre estará ahí para proporcionarle apoyo y consejo durante toda la estancia de su joven anfitrión.
Tranquilízate, si estás un poco nervioso por esta nueva experiencia, dite a ti mismo que él/ella también lo está. Además, se trata de jóvenes seleccionados a dedo, considerados buenos estudiantes en su país de origen, curiosos y dispuestos a invertir en esta nueva aventura. Están realmente motivados por esta experiencia y tienen ganas de descubrir su mundo. Así que dale una oportunidad a un joven, y también date la oportunidad de permitir que dos culturas se encuentren y creen hermosas amistades a largo plazo!
Referencias
Algunas organizaciones de Canadá
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