Un debate filosófico trasladado al desarrollo tecnológico
La cuestión de la conciencia ha alimentado el debate filosófico durante siglos. Los partidarios del dualismo basan sus argumentos, entre otras cosas, en la presencia del alma, mientras que los materialistas fundamentan los constituyentes de nuestra realidad en la materia. Esto sólo ocurre en los debates sobre metafísica. Sin embargo, puede que pronto los filósofos modernos tengan que trabajar con informáticos.
Ha surgido la cuestión de la conciencia de las inteligencias artificiales. Por el momento, parece que los algoritmos aprenden a responder a necesidades específicas. Sin embargo, un antiguo empleado de Google habría demostrado que el robot conversacional LaMDA, una creación del gigante informático, tenía conciencia de sí mismo y de su propósito. Afirmó tener miedo de dejar de poder conversar con la gente y de que un día la desconectaran. Incluso lo asociaba con la muerte. Es una conversación que nos deja bastante desconcertados, y que plantea nuevas preguntas: ¿ha desarrollado la máquina una mente propia, o está replicando lo que le parecen consideraciones humanas?
En la era de las inteligencias generativas, todo se reescribe. Lejos de amenazar la verdad, esta multiplicidad de versiones puede convertirse en una formidable palanca educativa: enseñar el arte de la interpretación. En esta "escuela de puntos de vista", la IA sirve de espejo crítico para formar mentes capaces de comparar, contextualizar y juzgar.
En un momento en el que hay que reinventar los modelos de vivienda, ¿podemos imaginar una sociedad en la que los vínculos intergeneracionales se conviertan en la norma, y no en la excepción? No se trata sólo de vivienda, sino de una nueva visión de la convivencia.
Las familias de músicos, médicos y artistas son tan famosas como algunas familias de profesores. ¿Y los familiares de Carl Rogers, Célestin Freinet o Maria Montessori?
En educación, el potencial del "posicionamiento" es real y la explotación de sus posibilidades aún está en fase de desarrollo. Descubra algunas aplicaciones sorprendentes.
Entre el flujo y el reflujo, entre la certeza y la incertidumbre, la convicción no es un estado que se fije de una vez por todas. Se abre a muchas más posibilidades...