Publicado el 03 de diciembre de 2020Actualizado el 18 de enero de 2024
La huella ecológica de la ropa
¿Es posible vestirse sin contaminar?
Cuando pensamos en industrias contaminantes, pensamos en los combustibles fósiles, los productos químicos y el transporte. Pero hay otra industria que debería añadirse a la lista de las más dañinas para el planeta: la textil. La producción de ropa contamina mucho. Es un problema si a ello se añade el fenómeno de la "moda rápida", en la que la gente tira y compra constantemente ropa nueva,
Como muestra este reportaje de Le Monde, sólo el cultivo del algodón requiere una enorme cantidad de pesticidas y agua. Además, en los países en desarrollo, de donde procede la mayor parte de nuestra ropa, el uso de productos contaminantes apenas está regulado, si es que lo está. A esto hay que añadir el transporte y el lavado, que dejan microfibras no filtrables que acaban en los océanos. Por supuesto, es posible reciclar, pero muy poca gente lo hace.
Escribir cartas públicas, una de las profesiones más antiguas del mundo. Antigua, incluso, pero que no ha desaparecido y sigue muy viva hoy en día. Scribe 2.0, versión 2022, ¿dónde, cuándo, cómo, para quién, por qué?
Nuestro tiempo ha pasado de asíncrono a síncrono en pocos años. El motor cerebral que gestiona la complejidad lo hace por modelos. Cuanto más complejo se vuelve nuestro mundo, más se simplifica la entrada de información, dejando de lado la asincronía, el desfase temporal de la carta del cartero, por ejemplo, y sustituyéndolo por el tiempo síncrono de los tweets, los teléfonos móviles, etcétera.
Los efectos del cambio climático se dejan sentir ahora en todas partes. En el Ártico, sin embargo, es aún más notable porque se está acelerando por diversos factores. Para los investigadores, el Polo Norte del mundo es un ejemplo fascinante y aterrador de lo que ocurre en todas partes.