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Publicado el 17 de marzo de 2021 Actualizado el 03 de octubre de 2024
Las consecuencias de la actividad humana sobre el medio ambiente y nuestro planeta son de gran alcance: calentamiento global, agotamiento de los recursos, ecotoxicidad acuática, deforestación, contaminación, destrucción de hábitats, extinción masiva de especies vegetales y animales, sobre todo voladoras. Según futura-sciences.com, cada año desaparecen entre el 1 y el 2% de los insectos, alondras, tórtolas y perdices, y esta cifra no deja de aumentar.
Algunas personas intentan hacer algo al respecto a pequeña escala, apadrinando colmenas, consumiendo productos ecológicos o eligiendo productos sin envases. Algunas asociaciones, como la Ligue de Protection des Oiseaux (LPO - Liga para la Protección de las Aves), establecen planes de acción para la preservación de las especies voladoras y fundan centros de rescate y reservas naturales. Y otros, como Christian Moullec, que acompaña a las aves migratorias en sus viajes para preservarlas (véase voleraveclesoiseaux.com), trabajan para concienciar a la población.
Pero urge que los seres humanos actúen a mayor escala para salvar de la extinción a las especies voladoras. En este artículo analizamos cómo podemos actuar para ayudar a pájaros, mariposas, abejas, etc. y evitar su extinción.
El impacto del hombre sobre la biodiversidad es considerable, sobre todo en los entornos urbanos. La contaminación lumínica de las ciudades está provocando el declive de ciertos insectos, como las luciérnagas y las mariposas, según un estudio publicado en la revista "Biological Conservation"; los edificios con fachadas lisas impiden anidar a las aves, lo que afecta directamente a su reproducción, habiendo desaparecido ya el 40% de las golondrinas, según el ornitólogo Frédéric Jiguet.
A esto hay que añadir la eliminación de terrenos baldíos, la construcción de edificios, el drenaje de tierras, la desaparición progresiva del paisaje circundante y el uso de pesticidas en jardines y balcones, todo lo cual agrava la extinción de ciertas especies voladoras. Se hace imprescindible que la humanidad frene la expansión urbana y fomente la biodiversidad en las ciudades.
La agricultura está teniendo un grave impacto en la biodiversidad debido a la intensificación y simplificación de las prácticas agrícolas, que están provocando el agotamiento del suelo y la disminución del número de especies voladoras. Según un estudio publicado en la revista PLoS One, el uso de productos químicos y sintéticos es el principal factor de desaparición de los insectos voladores, de los que ya han desaparecido cerca del 80% en treinta años, así como de las aves insectívoras, que son envenenadas.
Según un artículo publicado en Au Jardin, basta con reducir el uso de pesticidas y sustituirlos por la lucha biológica, como el cultivo de insectos como las mariquitas, capaces de neutralizar los pulgones. Es sólo un ejemplo, por supuesto, pero la aplicación de medidas agroambientales específicas nos permitiría preservar la biodiversidad y salvar especies voladoras que están al borde de la extinción.
Cada vez es más difícil negarlo: la caza tiene un gran impacto en la biodiversidad, con un tercio de las especies cazables amenazadas y una explotación cinegética masiva. Hay una veintena de especies de aves en declive a causa de la caza, entre ellas el escribano hortelano que, según los resultados publicados en 2019 en la revista Science Advances, es cada vez más raro en todo el mundo, y en particular en Europa occidental, debido a su exquisitez gastronómica.
La tórtola turca también es una especie en peligro de extinción, ya que se cree que el 80% de su población ha desaparecido en Europa, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (véase parismatch.com). La caza también es responsable de una importante contaminación genética en ciertas aves, como la codorniz japonesa asiática, la codorniz europea del maíz, la perdiz roja y la perdiz de roca, debido al excesivo número de granjas que crían lo que generalmente son aves exóticas, como explica Pierre Rigaux, miembro de la SFEPM, en un artículo en Reporterre. Las aves se sueltan en agosto y septiembre y tienen dificultades para reproducirse y alimentarse. En Francia hay unas 1.500 granjas que producen 14 millones de faisanes, 5 millones de perdices grises y rojas y 1 millón de ánades reales. Una mejor regulación de la caza podría mejorar mucho la suerte de las especies amenazadas.
La caza furtiva es uno de los principales factores de extinción de especies animales, junto con el calentamiento global y la destrucción de hábitats naturales, según John H. Knox, experto de la ONU (véase cnews.fr). Las aves son las primeras afectadas: la población de jilgueros en Francia ha disminuido un 40% en diez años, según la UICN, y el guacamayo de garganta azul está casi extinguido, pues sólo quedan 350 ejemplares en el mundo, según la UICN.
Sin embargo, es posible salvar estas numerosas especies de aves controlando más estrictamente la caza furtiva, haciendo que su actividad sea económicamente arriesgada o introduciendo leyes de protección de especies como la de las rapaces en 1972, que consiguió poner fin a su diezmación, como explica Nathalie Picard en su artículo de "Ça m'intéresse".
Aves, abejas, mariposas, etc. están amenazadas por la actividad humana, ya sea por la destrucción de hábitats naturales, el calentamiento global o la proliferación de ciertas especies domésticas como los gatos, cuyo número ha pasado de 8,5 millones en 1998 a 20 millones en 2018 (véase caminteresse.fr), sólo en Francia.
La Liga Francesa para la Protección de las Aves (LPO) calcula que unos 75 millones de pájaros mueren a manos de la segunda mascota favorita de los franceses, pero no hay que olvidar que los gatos también matan insectos y pequeños mamíferos. Por eso es buena idea crear zonas protegidas en bosques y parques, para que las especies voladoras puedan vivir su vida sin ser molestadas y la fauna pueda evolucionar libremente. En otras palabras, es esencial dejar que la naturaleza siga su curso en determinadas zonas forestales para garantizar la conservación de las especies voladoras.
Fuente:
https://www.parismatch.com/Actu/Environnement/Sauvons-les-oiseaux-1641139
https://www.caminteresse.fr/environnement/pourquoi-les-oiseaux-disparaissent-11107163/
https://reporterre.net/La-chasse-nuit-a-la-biodiversite-demontre-un-naturaliste
https://www.especes-menacees.fr/ara-a-gorge-bleue-ara-glaucogularis/
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