Publicado el 11 de octubre de 2022Actualizado el 11 de octubre de 2022
El ADN como futura llave USB
¿Podría almacenarse información en el código genético?
Nuestro mundo nunca ha sido tan intensivo en datos. Cada día producimos el equivalente a 10 billones de fotos. Y esto no hará más que aumentar en los próximos años. Desde 2012, hemos pasado de 500.000 centros de datos en todo el mundo a 8 millones. Servidores repletos de información, de la que entre el 80 y el 90% se considera fría. Es decir, ya no se utiliza realmente pero sigue existiendo en un servidor. Ya sea esa foto de hace 8 años en Facebook o ese correo electrónico que lleva años en la bandeja de entrada.
En su discurso (en inglés con subtítulos en español y francés), la ingeniera Melpomeni Dimopoulou sostiene que hay que encontrar la manera de conservar estos datos y, al mismo tiempo, reducir gradualmente el número de centros de datos que consumen mucha energía y contribuyen a acelerar el cambio climático. Para ella, la solución está en un código de ADN. Parece que la ciencia es ahora capaz de transferir un código binario como el de los ordenadores a un código cuaternario como el de los genes. Así, bastaría con transcribir de uno a otro y diseñar cadenas sintéticas de ADN. Aunque no son capaces de crear vida, pueden ser decodificados por los secuenciadores.
La necesidad de energía de este archivo sería nula y toda la información podría caber en el equivalente a un cajón. Los filamentos se almacenarían en cápsulas resistentes al agua y a los golpes. Y podrían conservarse durante miles de años, a diferencia de los soportes físicos actuales, que se quedan obsoletos al cabo de 10 años.
Los dos únicos inconvenientes son el riesgo de errores en la codificación, que requerirá algoritmos casi infalibles, y el coste bastante elevado del método por el momento. Sin embargo, si vemos el coste del mantenimiento de los servidores, las copias de seguridad y la electricidad, adoptar el ADN acabaría siendo más económico.
Por no hablar del hecho de que la tecnología será cada vez más accesible con el tiempo, como los procesadores de los ordenadores, por ejemplo.
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