Publicado el 23 de noviembre de 2022Actualizado el 23 de noviembre de 2022
Seguimiento de la evolución de los algoritmos
El equipo de Concace, a la vanguardia de la informática de alto rendimiento (HPC)
Los algoritmos se imaginan como fórmulas computacionales con reglas estándar y estables. Lo son, pero en relación con los procesadores que los procesan. Si cambian los procesadores, las arquitecturas y el funcionamiento de las máquinas, también cambian los lenguajes y los algoritmos. Hay varios cientos de lenguajes informáticos y varios millones de algoritmos.
Al principio, los cálculos se hacían de forma lineal, luego apareció la programación paralela y se hizo cada vez más sofisticada. En la actualidad, los ordenadores cuánticos están aportando una forma totalmente nueva de ver los cálculos. La forma de programar también está evolucionando: con la llegada del aprendizaje automático, los ordenadores son capaces de mejorar y optimizar su programación, lo que cambia fundamentalmente la forma de pensar en las operaciones. Si a esto le añadimos consideraciones económicas y medioambientales, llegamos a la necesidad de hacerlo mejor.
Pero la diversidad de herramientas y algoritmos es tan grande que resulta difícil seguir el ritmo y aprovechar las ventajas específicas de cada uno. El proyecto Concace (Parallel and Numerical Composability for High Performance Computing) tiene como objetivo desarrollar nuevos enfoques de simulación numérica para aprovechar mejor las posibilidades y darlas a conocer.
Concace también se interesa por las técnicas emergentes en simulación numérica, como la hibridación de la computación y el aprendizaje automático o la computación cuántica, con el objetivo de integrar nuevos enfoques o anticipar futuros desarrollos en HPC.
"La tremenda potencia de cálculo que ofrece la computación cuántica exige un replanteamiento de los algoritmos de HPC.
El carácter multidisciplinar de este proyecto permitirá tener en cuenta factores sociales, como la cantidad de tiempo que los niños pasan dentro de casa, así como factores biológicos, médicos y físicos,
Los sesgos que pueden desarrollar los algoritmos son conocidos y numerosos. Aunque todo el mundo reconoce la necesidad de regular, el reto de redactar una normativa aplicable y eficaz está sobre la mesa. El proyecto piloto Regalia intenta idear formas.
INRIA lleva mucho tiempo demostrando su interés por las ciencias sociales y las humanidades; había llegado el momento de formalizar y estructurar este interés...