Publicado el 26 de septiembre de 2023Actualizado el 26 de septiembre de 2023
¿Ha cerrado Europa sus puertas?
¿Qué pasa con los derechos humanos tan queridos por la Unión?
Cuando nació, la Unión Europea construyó su misión sobre dos grandes pilares:
los derechos humanos y
la libre circulación de las personas dentro de sus fronteras.
Salvo que estos bellos principios parecen ahora mucho menos importantes que la llegada de miles de inmigrantes procedentes de África. Hoy en día, el Parlamento Europeo está dispuesto a hacer la vista gorda ante estos ideales con tal de que entre menos gente en sus países miembros.
El "pecado original", según algunos, fue el acuerdo italo-libio con el ex dictador Muamar Gadafi, que prometió al primer ministro de la época, Silvio Berlusconi, garantizar que el flujo de inmigrantes a través de Libia se detuviera o al menos se controlara. Esto dará lugar a algunas acciones bastante violentas, incluida la tortura de quienes abandonan países en guerra.
En julio de 2023, la UE pactó con Túnez, cuyo régimen democrático ha quedado reducido a jirones. A cambio de grandes sumas de dinero, el país garantizaba que los migrantes no intentarían cruzar a Grecia o al Mediterráneo.
Esto ha llevado al gobierno a exiliar a los solicitantes de asilo en medio del desierto. Una situación denunciada por las asociaciones de defensa de los derechos humanos, pero defendida por la mayoría de los eurodiputados, que preferirían que los países africanos desarrollaran soluciones para que la gente ya no quiera marcharse.
Además de las dimisiones, que son el último estadio de la desvinculación, también hay que entender que los profesores que no quieren asumir el riesgo de pérdida de ingresos asociado a la dimisión adoptan otras estrategias para protegerse: participación en otras actividades, solicitud de trabajo a tiempo parcial, baja por enfermedad, etc. Parece que la escuela no sabe adaptarse a los nuevos contextos y cambios de la sociedad, tanto por parte de los alumnos como de los profesores.
¡Se dice! La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos dice que somos viejos a partir de los 60 años. Para la tesis, es de 65 años, que es la edad legal de jubilación en Bélgica. La vejez abarca muchas situaciones diferentes, y métodos como la terapia ocupacional y la actimetría son servicios preventivos que permiten mantener la vida en casa.
La masificación de la enseñanza superior tiene un coste elevado, que los gobiernos se esfuerzan por sufragar. Algunas de las universidades más prestigiosas recurren al e-learning para que los estudiantes menos pudientes puedan acceder a títulos de calidad.