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Publicado el 12 de diciembre de 2023 Actualizado el 12 de diciembre de 2023

Jugar y aprender

Es posible jugar y aprender al mismo tiempo

Niños jugando con cubos

La asociación de juego y aprendizaje puede parecer contradictoria dadas las propiedades de cada uno de estos términos. Mientras que el primero es fuente de placer, el segundo puede referirse a la coacción. Y sin embargo, el juego es un buen mediador pedagógico para la adquisición de conocimientos. Tanto más cuanto que el léxico del profesor de 2002 reconoce que los juegos tienen un valor operativo al servicio de aprendizajes específicos.

Consciente de esta ventaja de los juegos en el aprendizaje, Elodie Coutou escribió una tesis de máster titulada "Le jeu et l'apprentissage" (2015) en la que planteaba una serie de preguntas, a saber: ¿Se puede considerar el juego como una ayuda para el aprendizaje en la escuela? ¿Tiene el mismo impacto en los distintos protagonistas: sienten los niños que están jugando? ¿Comparten este sentimiento los padres o los profesores que ofrecen el juego a sus alumnos?

Para responder a estas preguntas, la investigadora organizó su investigación en dos ámbitos principales, a saber, una revisión de la bibliografía y la parte experimental, que presentaremos en los párrafos siguientes.

Revisión bibliográfica

En la revisión bibliográfica, Elodie Coutou procede a definir la palabra "juego", que diferencia del "trabajo" en que el primero se asocia al placer y el segundo a una actividad seria.

La investigadora prosigue este apartado teórico presentando los modelos de aprendizaje para luego incluir el juego en este proceso. Para ello, identifica cuatro modelos de aprendizaje: transmisivo, conductista, constructivista y socioconstructivista. El primero considera al niño como un formulario en blanco que hay que rellenar, y al profesor como el protagonista del proceso de aprendizaje. El segundo parte de la base de que la enseñanza es como el condicionamiento (Pavlov), es decir, que un estímulo implica automáticamente una respuesta. En el tercero, el alumno es quien construye su propio conocimiento. El último modelo organiza el aprendizaje en torno al "conflicto social"; el aprendizaje procede de la confrontación de ideas con los demás a través de la interacción.

Al hablar del juego en la educación, Elodie Coutou se refiere a autores que han definido la noción de juego, como Roger Caillois y Brougère, cuyas acepciones se solapan en ciertos aspectos. Para ellos, el juego es una actividad física o moral libre, regulada y de resultado incierto. A partir de esta definición, Elodie presenta un panorama de las diferentes concepciones del juego en el aprendizaje. Lo que se desprende es que la asociación entre juego y aprendizaje es a la vez antigua y compleja. Desde el Renacimiento, esta combinación es operativa con Rousseau. Tomó un nuevo rumbo con la aparición del movimiento de la "nueva educación", que se tomó en serio el juego con autores como Pestalozzi. Sin embargo, con Pauline Kergomard, el juego se situó en el centro de la pedagogía.

Tras presentar las diferentes concepciones del juego, la investigadora revela los distintos tipos de juego. Existe el "juego lúdico", definido por De Grandmont, y el juego educativo, pedagógico y cooperativo. Mientras que el juego lúdico proporciona placer y contribuye al desarrollo del individuo, el juego educativo reduce el esfuerzo y oculta el aspecto educativo de la actividad. Los juegos educativos ofrecen actividades centradas en el deber de aprender. Por último, los juegos cooperativos se centran en un objetivo común. Aunque pueda parecer difícil clasificar los juegos en categorías, como ya han hecho Piaget, Château, Cailloux y Garon, es importante recordar que estas clasificaciones son similares debido al simbolismo del juego, que se basa en el papel que desempeña el niño. Gracias a este simbolismo, se desdramatizan los errores, se deforma el aprendizaje (Sauvé y Brougère) y se refuerza la autoestima, todo lo cual constituye el valor añadido del edutenimiento.

Si bien es cierto que los juegos forman parte integrante de la educación, parece, según Elodie, que la importancia de los juegos en el aprendizaje varía de un país a otro y en función del nivel educativo del alumno. En los países nórdicos, por ejemplo, los juegos forman parte integrante del aprendizaje en la mayoría de los niveles de enseñanza. En Francia, en cambio, el entretenimiento parece ser menos intenso en las clases de primaria. Y, sin embargo, los juegos son una herramienta educativa que puede ayudar a los profesores a cumplir sus onerosas tareas, aunque vengan acompañadas de su propio conjunto de limitaciones: limitaciones de tiempo, ya que los profesores están centrados en completar el currículo escolar, y limitaciones de gestión del material, entre otras.

Como vemos, los juegos ayudan a los profesores e inculcan habilidades a los niños, aunque su uso se reduzca una vez que están en la escuela primaria. La segunda parte presenta los resultados del trabajo de campo, con el fin de responder a la pregunta mencionada.

Presentación de los resultados de la investigación

Para facilitar la comprensión de los resultados, conviene destacar la población estudiada y los instrumentos utilizados.

La población de estudio estaba formada por 24 alumnos de la sección moyenne, 22 alumnos del CE2, profesores de los niveles primero, segundo, tercero y ASH, y padres de alumnos matriculados en el primer nivel de enseñanza. Elodie Coutou administró un cuestionario a esta población de estudio, centrado en la percepción del juego en el aprendizaje por parte de alumnos, padres y profesores.

La investigadora obtuvo los siguientes resultados:

  • El 88% de los padres y el 100% de los profesores de preescolar y primaria consideran que los juegos son importantes para el aprendizaje, a pesar de que se utilizan poco.

  • Es una buena idea incluir juegos en la escuela primaria para facilitar el aprendizaje a los profesores.

  • El 100% de los alumnos de preescolar dicen que juegan en clase, pero el 83% dicen que aprenden jugando; en primaria, el 32% dicen que juegan en clase, frente al 68% que dicen que no juegan y el 55% que creen que aprenden jugando.

  • El 88% de los padres cree que sus hijos aprenden jugando, frente al 12%. En consecuencia, consideran que es importante incluir juegos en el plan de estudios de la escuela primaria (83%), frente al 17% que piensa que la escuela primaria puede prescindir de los juegos.

Tras llegar a estas conclusiones, Elodie propone juegos para cada ciclo que podrían incorporarse al aula. En infantil, por ejemplo, los juegos de orientación pueden ayudar a los niños a orientarse en el espacio. En los ciclos 1 y 2, estas actividades ayudarán a los niños a orientarse en entornos desconocidos y en la escuela.

Ilustración: .shock en depositphotos

Referencias

Coutou Élodie, 2015, Le jeu et l'apprentissage, Educación, en línea https://dumas.ccsd.cnrs.fr/dumas-01387776/document


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