Publicado el 24 de enero de 2024Actualizado el 24 de enero de 2024
Música y literatura: ¿cuáles son las diferencias en la escritura?
Las carreras de dos artistas de cada uno de estos mundos
El verbo "escribir" se refiere tanto a la literatura como a la música. Es cierto que para la música se utiliza más el término "componer", pero sigue siendo un tipo de escritura. Sobre todo porque las canciones son textos breves que se ajustan a melodías. Cada estilo requiere adaptaciones diferentes. Por eso es interesante ver que Thomas Fersen, músico, ha escrito un libro y Philippe Vasset, escritor, ha probado suerte escribiendo canciones y ha escrito sobre música en una novela.
En efecto, este último ha intentado poner por escrito las letras de las canciones, pero el ejercicio le ha resultado difícil. Acostumbrado a un cierto silencio literario y a las frases sin ritmo, era incapaz de responder a las exigencias de la escritura musical. No obstante, le sirvió de poderosa inspiración sobre el lugar de la oralidad en nuestras vidas, sobre todo en una época en la que los escritores a menudo tienen que narrar sus obras para las versiones sonoras de sus libros.
Thomas Fersen, por su parte, siempre se había interesado por la literatura. Así que decidió dar el paso y escribir un libro que, al final, resultó ser un poco como una larga canción. En otras palabras, se dio cuenta de que no podía deshacerse del verso en su escritura. Así que escribió prosa rimada, un estilo de escritura que ya había empezado a utilizar en espectáculos con monólogos versificados que eran a la vez hablados y cantados.
Tanto el músico como el autor han asumido el reto de escribir de la misma manera que lo han hecho durante décadas. Sin embargo, el ejercicio les ha llevado a reflexionar sobre el arte de la música y la literatura. Fersen, por ejemplo, cuenta a Vasset que para él la lectura siempre ha ido acompañada de una voz interior que seguía el ritmo de las palabras. El escritor se sintió fascinado por el trabajo de orfebrería que consiste en pegar las palabras a una melodía, y también por la música hip-hop, donde el texto adquiere un papel aún más importante sin salirse de un tempo.
El dispositivo del aula virtual puede crear cierta incomodidad. Estamos hablando de varias personas delante de sus ordenadores comunicándose más o menos con otros. No necesariamente un contexto cálido. Sin embargo, es posible que el profesor "olvide" la distancia y desarrolle un sentido de comunidad con los alumnos.
Cualquiera que haya estado o viva en una gran ciudad debería preguntarse: ¿cuándo fue la última vez que vio a niños jugando juntos? Lo ideal sería que una ciudad destinara más espacio a parques con zonas verdes, áreas de juego, zonas de paseo, etc. Afortunadamente, cada vez son más las ciudades que tienen en cuenta esta cuestión y revisan su planificación urbanística.
La ciudad moderna, dotada de tecnologías digitales, está inmersa en nuevos intercambios con la humanidad. Aunque algunos planes urbanísticos están poco sujetos a cambios, el entorno urbano sigue siendo un campo de experimentación en la encrucijada de las conexiones entre lo real y lo virtual.
En una época en la que la emoción parece imponerse al pensamiento, resurge el tema del pensamiento racional. ¿Cómo conseguir que la próxima generación no se deje engañar en Internet y sepa debatir con argumentos? Un enfoque procedente del mundo anglosajón podría ser una posible solución. El pensamiento crítico pide a los alumnos que vayan más allá de las preguntas superficiales y profundicen en diversos aspectos de las materias que aprenden.