Publicado el 24 de enero de 2024Actualizado el 24 de enero de 2024
La taquigrafía, una forma casi extinta de escritura profesional
Técnicas de escritura que han ayudado a muchas mujeres a encontrar trabajo
Las series de oficinas de época siempre muestran a mujeres con pequeños cuadernos siguiendo y anotando lo que dicen sus jefes. Miles de mujeres desempeñaron esta función desde principios del siglo XX hasta los años ochenta. ¿Cómo se las arreglaban para tomar nota de todo y transcribir a máquina lo que les dictaban sus superiores? Mediante la taquigrafía, una serie de códigos que les permitía escribir a la velocidad de una persona.
Sin embargo, según este podcast documental de Clara Blein-Renaudot, este oficio, que se percibe como muy femenino, no siempre fue así. De hecho, los primeros taquígrafos fueron hombres. Pero las crecientes necesidades de la función obligaron a la sociedad a introducir a las mujeres. A partir de entonces, miles de mujeres se dedicaron a este oficio y pudieron emanciparse gracias a un trabajo exigente pero gratificante. Al menos para ellas personalmente, porque seguían siendo empleos sin posibilidad de promoción.
Varias antiguas taquimecanógrafas han hablado de sus experiencias. Algunas incluso compartieron sus diarios, obviamente escritos en taquigrafía. Afortunadamente, la directora del documental aprendió a escribirlos y leerlos, para poder relatar algunos de los momentos felices de la vida de estas mujeres, así como algunos de los más difíciles. Algunas vieron cómo sus carreras despegaban con el matrimonio y los hijos; otras consiguieron compaginar ambas cosas, aunque ello supusiera un gran agotamiento. Esto llevó a los sindicatos de mujeres a pedir jornadas laborales más cortas porque también tenían que ocuparse de la esfera doméstica.
Con la llegada de los dictáfonos en los años 80, prácticamente desapareció la necesidad de dominar la taquigrafía. De este modo, sólo quienes aprendieron la lengua en su momento pueden compartir esta escritura, que no sólo es profesional, sino también un medio de emancipación generacional.
Los proyectos e iniciativas de ciudades inteligentes tienen en cuenta el aspecto educativo para transformar África en un verdadero motor de crecimiento. Sin embargo, es crucial desarrollar vías no solo para que todos los africanos se beneficien de ellos, sino también para garantizar un mejor seguimiento que asegure su eficacia a largo plazo.
Todo se está digitalizando, incluidas las artes. Por eso es casi inevitable que el mundo educativo tome prestadas las herramientas para enseñar arte digital.
La visión del orientador está bastante desfasada. Ya no son personas que esperan detrás de su mesa para aconsejar a los jóvenes sobre sus estudios. Hoy en día, su papel se ha vuelto muy proactivo, sobre todo en Estados Unidos, donde velan por el éxito del mayor número posible de estudiantes. Pero esta función, muy apreciada por los estudiantes, está desapareciendo a medida que se reducen los presupuestos de la enseñanza pública.