La cuestión de la escasez de profesores es noticia frecuente en el ámbito de la educación. Casi todas las regiones del mundo tienen que hacer frente a esta nueva pero preocupante situación para la comunidad educativa. Por ello, la UNESCO, organismo de las Naciones Unidas para la cultura y la educación, se interesa por primera vez por este fenómeno sin precedentes. A finales del primer trimestre de 2024 se publicará un informe completo. Sin embargo, la organización ya ha publicado un esbozo de sus datos en noviembre de 2023.
Un balance de la situación
La organización no gubernamental se propuso calcular el déficit para lograr la enseñanza primaria y secundaria universal en todo el planeta de aquí a 2030. Para lograrlo se necesitarán 44 millones de profesores. De ellos, el 58% serán necesarios para sustituir a los profesores que se jubilen y el 40% para cubrir nuevos puestos. Las regiones más afectadas por la escasez son el África subsahariana (15 millones), Asia meridional (7,8 millones) y Europa y Norteamérica, donde habrá que contratar a 4,8 millones de nuevos profesores para compensar las bajas. En 2030, sólo 78 de 197 países tendrán suficientes profesores para garantizar la enseñanza primaria universal.
El 85% de los profesores de secundaria del mundo, por ejemplo, tienen la titulación requerida. Sin embargo, esta cifra desciende al 60% en el África subsahariana. También se observan descensos en América Latina y el Caribe (4%) y en Europa y Norteamérica (6%).
Este fenómeno de falta de profesionales de la enseñanza está provocando un hacinamiento cada vez mayor en las aulas y una proporción totalmente desequilibrada entre alumnos y profesores, que alcanza 1 profesor por cada 35 alumnos en Asia Central y Meridional y 1 por cada 56 alumnos en el África Subsahariana. De hecho, las regiones más ricas del mundo siguen teniendo una ratio muy satisfactoria en comparación con las más pobres.
La tasa mundial de abandono del profesorado se duplicará entre 2015 y 2022, pasando del 4,6% al 9%. Este nivel es mayor entre los hombres, que tienen mayor movilidad profesional que las mujeres y se sienten desanimados por el estancamiento de los salarios y la presión del sistema educativo, entre otros factores. Esto también puede explicar la baja tasa de retención observada en todo el mundo, que también se debe a diversos factores:
- la búsqueda de un equilibrio entre trabajo y vida privada
- las condiciones de trabajo
- salud
- la realización intelectual
- la gestión institucional
- resiliencia personal
Posibles soluciones
Para luchar contra esta pérdida de profesionales, la UNESCO considera que hay que hacer más atractiva la profesión. Evidentemente, se trata de mejorar las condiciones de trabajo, pero también de hacer que la profesión sea más representativa en términos de género y origen, habida cuenta de su estatus a veces inestable en algunas regiones y de su imagen mediática, a menudo más apagada que positiva.
Por ello, la organización sospecha que convertirla en una vocación, con un estatuto y sobre todo fondos invertidos para que su puesto y su entorno de trabajo sean estimulantes, ayudaría enormemente a retener y quizás incluso a recuperar a algunos de los que han abandonado la profesión. Esto implica aumentar la profesionalidad ofreciendo formación periódica, dando a los profesores acceso a material didáctico de calidad y dándoles la autonomía que necesitan para sentirse dueños de sus aulas.
Esto implica, ipso facto, políticas nacionales en este sentido en todo el mundo. Evidentemente, para que todo esto sea posible será necesaria una importante inversión pública.
Queda por ver, pues, cómo el informe final podrá precisar las razones y las soluciones a estas carencias. Además, la UNESCO ha declarado que el ejercicio se repetirá cada dos años para observar la progresión del fenómeno a escala mundial.
Informe Mundial sobre los Docentes: Afrontar la escasez de personal docente; Resumen - UNESCO (35 páginas) (FR /EN / ES)
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