Publicado el 31 de enero de 2024Actualizado el 31 de enero de 2024
¿Es real el multiverso?
Las teorías actuales parecen apuntar en esta dirección
A la física le encanta deshacer las ideas preconcebidas que tenemos sobre nuestro mundo. Durante mucho tiempo se dijo que la Tierra estaba en el centro del mundo, hasta que los astrónomos se dieron cuenta de que no era cierto. Posteriormente, creímos que nuestro sistema solar era único. Una vez más, los cosmólogos han desmentido esta impresión con observaciones concretas. Entonces, ¿la próxima certeza en ser derribada será la unicidad de nuestro universo?
La cultura popular ha aprovechado la idea del multiverso para jugar con el concepto de posibilidades, de héroes que se convierten en villanos o viceversa. Pero, ¿se sostiene esta teoría? Por el momento, no hay nada que la confirme con certeza. Ciertas tesis de la física apoyarían la idea de universos múltiples. Ya la noción de infinito, que nuestro cerebro tiene grandes dificultades para comprender, podría justificarlo todo. A menudo se utiliza la siguiente imagen: si tuviéramos un número infinito de monos durante un periodo de tiempo infinito, sería posible que uno de ellos reescribiera toda la obra Hamlet. Es cierto que el porcentaje es muy pequeño, pero existe.
La segunda teoría es la de la inflación eterna. El Big Bang desató una cantidad disparatada de energía cósmica. Lo que quedó fue un exceso de energía que los físicos llaman "energía del vacío". La naturaleza aborrece el vacío, por lo que esta inmensa inflación del universo habría provocado una expansión que podría haber dado lugar a la creación de otros universos. Un poco como la masa de pan que sube y crea agujeros en determinados lugares. Además, este tipo de reproducción puede observarse en varios ámbitos naturales de la misma manera, por ejemplo, en las células vivas.
Por último, los valores de las constantes fundamentales plantean muchos interrogantes. Sabemos que la gravedad responde a una ecuación precisa, al igual que la velocidad de la luz. Sin embargo, los físicos son incapaces de entender cómo se produjeron estos números.
¿Es simple casualidad o la acción de un ser divino? ¿O se trata, como sospechan algunos, de una serie de reproducciones de universos, de modo que algunos reúnen las condiciones adecuadas para albergar vida, planetas y estrellas y otros no? Aún queda mucho trabajo por hacer para demostrar la existencia de estos universos múltiples. ¿Quizá el futuro revele que todos tenemos dobles en universos paralelos que han tomado decisiones diferentes o viven en mundos alternativos?
La educación está cambiando gradualmente. Esto se debe sin duda a los avances tecnológicos, pero también al papel de los profesores, que adoptan distintos enfoques de las TIC. Sin embargo, esta evolución, deseada por todos, no puede producirse en un contexto en el que la profesión de profesor resulta cada vez menos atractiva.
El trabajo manual parece carecer de interés en comparación con el trabajo mental. Repetitivo, rutinario y carente de reflexión sobre sus objetivos, se dice incluso que empobrece la inteligencia. En cambio, autores como R. Sennett y M. Crawford nos muestran lo rico e interesante que es trabajar directamente sobre los objetos. Reparar objetos, o fabricar los nuestros propios, puede incluso darnos mayor libertad.
Una búsqueda de escenarios de educación y formación que cambien la faz de la transición. Un escenario de ingeniería comunitaria, un escenario basado en el aumento tecnológico y un escenario basado en la inteligencia colectiva.
Un enfoque ecopsicológico desarrollado por Joana Macy que ayuda a la pedagogía a integrar los retos de la vida. Pasar de los espacios cerrados de la escuela como lugar monofuncional de transmisión de cerebro a cerebro a espacios abiertos de relación de todo el ser en conexión con su entorno.
Hoy se cruzan dos formas de aprehensión: el pensamiento correlativo y la resonancia. El primero nos mecaniza, la segunda nos da vida. ¿Cuál es el resultado de esta fertilización cruzada? El futuro de la educación está tomando forma.