Publicado el 28 de febrero de 2024Actualizado el 28 de febrero de 2024
Desconfianza de los franceses hacia los periodistas
Cómo explicarlo
En 2022, el Instituto Reuters publicó su informe sobre la confianza en los medios de comunicación del mundo. En todas partes predomina la desconfianza. Cada vez menos gente cree y respeta a los periodistas. En Francia, la cifra es asombrosa: sólo el 29% de la población encuestada declara tener confianza en ellos. Francia ocupa el puesto 41 de los 46 países encuestados.
¿Qué justifica este desinterés? Las cifras no parecen tan malas cuando se analiza el consumo. La televisión, Internet y la radio figuran entre los medios de comunicación más consultados nada más levantarse por la mañana. Sin embargo, reina la desconfianza. En Estados Unidos, esto se debe sobre todo a la orientación política de la gente: los más conservadores tienen problemas con los medios de comunicación, que consideran demasiado progresistas y los juzgan por sus posiciones. En Francia, no es este factor el que entra en juego, sino más bien una cuestión de ingresos y nivel de educación.
El 33% de las personas interrogadas admiten evitar la información. En otras palabras, se niegan incluso a consultar los medios de comunicación. Esto se explica por el hastío de la información previsible, por el hecho de que ésta es desalentadora y provoca ansiedad, y también por la falta de comprensión de lo que se comparte. Muchos jóvenes han apuntado a este problema. Entonces, ¿tienen que hacer los periodistas un mejor trabajo de educación de la gente? Es algo sobre lo que reflexionar.
Las teorías aplicadas siempre acaban correspondiendo a los cambios que inducen. El mundo de la educación enseña y desarrolla tanto las teorías como, posteriormente, sus aplicaciones. Cuando estas aplicaciones afectan a la organización, ésta también está llamada a revisar su funcionamiento.
¿Se puede escribir una exposición? Eso parece. Desde mediados del siglo XX, los comisarios y artistas han diseñado cada vez más exposiciones con un hilo narrativo en mente. Esta función de comisariado se ha democratizado aún más con la llegada de las exposiciones digitales. Las limitaciones de espacio y dinero desaparecen en favor de la experiencia, ya sea real o virtual.
¿Es el dilema velocidad-lentitud del aprendizaje una falsa división? ¿Cómo podemos pensar en las bifurcaciones y el cambio, para crear una ecología diferente del aprendizaje? Una forma de reaprender a habitar el conocimiento en lugar de consumirlo.
Desde hace unos veinte años, la inteligencia emocional es reconocida por los especialistas. Para algunos, incluso se ha convertido en la clave de un mundo basado en la ayuda mutua y la comprensión. Pero, ¿tener un coeficiente emocional elevado garantiza la empatía y la amabilidad hacia los demás? No necesariamente, según muchos expertos.