Artículos

Publicado el 19 de junio de 2024 Actualizado el 19 de junio de 2024

El formador como facilitador

Construir entornos propicios para el aprendizaje

Bajo la influencia de los avances tecnológicos y las transformaciones de la sociedad, el panorama educativo cambia constantemente y surgen nuevas necesidades educativas. En este contexto, el papel del profesor se está redefiniendo profundamente, pasando gradualmente de la posición tradicional de poseedor y transmisor de conocimientos a la de facilitador, cuya misión es apoyar y dinamizar el aprendizaje.

Esta transición no es baladí: implica un replanteamiento de los métodos de enseñanza y de la relación entre profesores y alumnos. El formador-facilitador se inscribe en un enfoque más colaborativo y participativo de la enseñanza, que sitúa al alumno en el centro del proceso de aprendizaje y favorece la adquisición de competencias transversales.

Este artículo se propone explorar las cuestiones que plantea esta transformación, examinando las características del formador-facilitador, el efecto de esta postura en los métodos de enseñanza y en la relación profesor-aprendiz, y los retos que plantea el auge de la inteligencia artificial en el ámbito de la educación. Mostraremos cómo el formador-facilitador es un actor clave en la construcción de entornos propicios para el aprendizaje, y por qué es esencial reconocer y apoyar este cambio en la profesión docente.

Del profesor tradicional al formador-facilitador

El profesor tradicional: poseedor y transmisor de conocimientos


Durante mucho tiempo se ha considerado al profesor como el poseedor exclusivo de los conocimientos, responsable de transmitirlos a los alumnos, a los que se suponía pasivos y receptivos.(1) Este modelo tradicional se basa en una relación vertical y asimétrica entre el profesor y el alumno. Se hace hincapié en el dominio de los contenidos de las materias, a veces en detrimento de las competencias transversales y de la implicación activa de los alumnos en su propio aprendizaje(2).

El formador como facilitador: acompañar y estimular el aprendizaje


Frente a las limitaciones de este modelo tradicional, surge un nuevo paradigma, el del formador facilitador. En lugar de actuar como un experto que todo lo sabe, el profesor se convierte en un entrenador, un guía que crea las condiciones adecuadas para el aprendizaje. El objetivo ya no es transmitir conocimientos de arriba abajo, sino facilitar su apropiación por parte de los alumnos, haciéndoles partícipes activos de su formación. El formador facilitador estimula el aprendizaje proponiendo situaciones estimulantes, fomentando la reflexividad y promoviendo la interacción entre compañeros(3).

Las competencias clave del formador facilitador

Para asumir este nuevo papel, el formador facilitador necesita desarrollar unas competencias específicas:
  • Una actitud solidaria y empática, basada en la escucha activa y el apoyo individualizado a los alumnos;

  • La capacidad de diseñar situaciones de aprendizaje atractivas y significativas, acordes con las realidades profesionales y sociales;

  • El dominio de las herramientas digitales y los métodos de enseñanza innovadores, para diversificar los métodos de aprendizaje y adaptarse a las necesidades de los alumnos(4);

  • Habilidades relacionales y comunicativas, para dirigir sesiones interactivas y gestionar dinámicas de grupo;

  • Práctica reflexiva sobre la propia postura y las prácticas docentes, para la mejora continua.
La transición de profesor tradicional a formador-facilitador no se produce sin esfuerzo ni apoyo. Requiere una toma de conciencia de lo que está en juego en esta transformación, así como un compromiso con el desarrollo profesional a lo largo de toda la carrera.

Impacto en los métodos de enseñanza

Hacia un enfoque más colaborativo y participativo


El formador-facilitador forma parte de un enfoque pedagógico que hace hincapié en la colaboración y la participación activa de los alumnos. El objetivo es romper con el modelo transmisivo tradicional, en el que el profesor imparte conocimientos a alumnos pasivos, y sustituirlo por situaciones de aprendizaje interactivas y co-construidas(5). Se anima a los alumnos a trabajar juntos, a compartir sus conocimientos y experiencias y a ayudarse mutuamente a resolver problemas complejos. Este enfoque colaborativo fomenta el compromiso, la motivación y el desarrollo de competencias transversales como la comunicación, la creatividad y el pensamiento crítico.(6)

Métodos de enseñanza que fomentan la participación activa de los alumnos


El formador facilitador utiliza diversos métodos de enseñanza para conseguir que los alumnos participen activamente:
  • Aprendizaje basado en proyectos: los alumnos trabajan en grupos en proyectos prácticos relacionados con sus intereses y realidades profesionales. De este modo, desarrollan su autonomía, su habilidad para trabajar juntos y su capacidad para gestionar problemas complejos(7).

  • Enseñanza inversa: los alumnos preparan las sesiones con antelación, utilizando los recursos proporcionados por el profesor. El tiempo presencial se dedica a actividades de profundización, aplicación práctica y debate(8).

  • Juegos serios y aprendizaje basado en juegos: la incorporación de elementos lúdicos a las situaciones de aprendizaje fomenta la motivación, el compromiso y la retención de contenidos.(9)

  • Simulaciones y juegos de rol: los alumnos se enfrentan a situaciones auténticas, lo que les permite desarrollar sus habilidades en contexto y establecer vínculos entre la teoría y la práctica.

Redefinir la relación profesor-alumno

Una relación más horizontal y basada en la colaboración


El formador-facilitador establece una relación más horizontal y de colaboración con los alumnos, basada en la confianza, el respeto mutuo y la corresponsabilidad. Ya no se trata de una relación jerárquica, en la que el profesor ostenta todo el poder y los conocimientos, sino de una relación de cooperación, en la que todos aportan sus habilidades y experiencia para enriquecer el proceso de aprendizaje(3).

El formador-facilitador reconoce y valora la experiencia de los alumnos, animándoles a participar activamente en la construcción de sus conocimientos. Esta relación de colaboración fomenta la autonomía, la confianza en uno mismo y el compromiso de los alumnos con su propio desarrollo.

Un enfoque de apoyo individualizado


El formador-facilitador adopta un enfoque de apoyo individualizado, teniendo en cuenta la diversidad de perfiles y necesidades de los alumnos. El objetivo ya no es impartir una enseñanza estandarizada, sino ofrecer itinerarios de aprendizaje personalizados, adaptados al ritmo, los estilos de aprendizaje y los objetivos de cada individuo(10). El formador-facilitador está disponible para escuchar, ofreciendo una enseñanza a medida y apoyo metodológico. Este enfoque individualizado contribuye a evitar el abandono, a fomentar la perseverancia y a desarrollar el potencial de cada alumno(11).

El papel de la coevaluación y la autoevaluación


La coevaluación y la autoevaluación desempeñan un papel central en esta nueva relación. El formador implica a los alumnos en la evaluación de su aprendizaje, invitándoles a reflexionar sobre sus progresos, sus puntos fuertes y sus áreas de mejora. Propone herramientas y criterios de evaluación transparentes, elaborados conjuntamente con los alumnos.

Esta práctica de la coevaluación aumenta la confianza, la motivación y la metacognición de los alumnos, ayudándoles a convertirse en protagonistas activos de su propio desarrollo. Por otra parte, la autoevaluación fomenta la autonomía y la responsabilidad de los alumnos, preparándoles para gestionar su propio aprendizaje permanente(11).

Esta evolución de la relación entre profesor y alumno no está exenta de desafíos. Exigen un replanteamiento de las representaciones tradicionales y un cambio de postura que puede resultar desestabilizador para los profesores. También requieren una formación en habilidades interpersonales y las herramientas del apoyo individualizado. Pero al situar la confianza, el respeto y la cooperación en el centro de la relación educativa, allanan el camino para un aprendizaje más significativo, emancipador y sostenible.

El auge de la inteligencia artificial y sus implicaciones

Las ventajas de la IA para ayudar a los alumnos


El auge de la inteligencia artificial (IA) en el campo de la educación está abriendo nuevas perspectivas para apoyar a los alumnos. Las herramientas basadas en la IA, como los tutores inteligentes y los sistemas de recomendación, pueden proporcionar un apoyo personalizado y adaptable a los alumnos. Analizan los datos de aprendizaje en tiempo real, señalan las dificultades y sugieren recursos y actividades específicos(12). Estas herramientas pueden así complementar la acción del formador facilitador, ofreciendo un apoyo individualizado a gran escala. También liberan tiempo a los profesores, que pueden dedicarse a tareas más complejas y relacionales.

Los retos que plantea la IA para el papel del profesor


Sin embargo, la integración de la IA en la educación también plantea retos para el papel del profesor. Algunos temen la automatización de las tareas docentes, o incluso la sustitución del profesor por sistemas inteligentes. Frente a estas preocupaciones, es esencial reafirmar el valor añadido insustituible del profesor: su capacidad para crear vínculos, dar sentido al aprendizaje, fomentar el compromiso y apoyar el desarrollo global de los alumnos. La IA debe considerarse como una herramienta complementaria, al servicio de la relación educativa y no como un sustituto del profesor(13).

Hacia la colaboración entre la IA y los formadores facilitadores


Para hacer frente a estos retos, es necesario formar a los profesores en el uso crítico y ético de las herramientas de la IA, con el fin de integrarlas adecuadamente en sus prácticas pedagógicas. Se trata de pensar en términos de complementariedad entre inteligencia humana e inteligencia artificial, al servicio del aprendizaje(14). Los formadores facilitadores pueden aprovechar las aportaciones de la IA (personalización, adaptabilidad, análisis de datos) aportando al mismo tiempo una dimensión humana y relacional esencial. Esta colaboración abre la vía a entornos de aprendizaje híbridos, que combinan lo mejor del apoyo humano y de las tecnologías inteligentes.

El auge de la IA en la educación plantea oportunidades y retos para el papel del profesor. Aunque la IA puede ofrecer un apoyo personalizado y adaptable a los alumnos, no puede sustituir la relación humana y el compromiso pedagógico de los formadores facilitadores. Es necesaria una estrecha colaboración entre la IA y los profesores, basada en una sólida formación y una reflexión ética, para crear entornos híbridos de aprendizaje eficaces. El reto consiste en reflexionar sobre cómo la tecnología y la pedagogía pueden complementarse de forma inteligente, para que los alumnos tengan éxito y prosperen.

Una evolución esperada


La transformación del profesor en facilitador parece una evolución necesaria y prometedora para afrontar los retos educativos del siglo XXI. Al situar al alumno en el centro del proceso de aprendizaje, fomentando la participación activa y la colaboración, y ofreciendo un apoyo individualizado, el formador-facilitador crea las condiciones para un aprendizaje más significativo, emancipador y sostenible.

Esta evolución presupone una profunda redefinición del papel del profesor, de sus competencias y de su relación con los alumnos. Implica un cambio de postura, el dominio de métodos pedagógicos innovadores y la capacidad de integrar las herramientas digitales, en particular las basadas en la inteligencia artificial, de manera crítica y ética.

Pero esta transformación no puede depender únicamente de los profesores. Requiere un fuerte apoyo institucional, una formación inicial y continua de calidad y la promoción de la profesión docente. Las políticas educativas deben reconocer y apoyar estos cambios, dando a los profesores los medios para ejercer plenamente su papel de facilitadores y formadores. Lo que está en juego es crucial: está en juego la capacidad de nuestros sistemas educativos para formar ciudadanos autónomos, creativos y responsables, capaces de adaptarse a los retos de un mundo en constante evolución.

Al situar la relación humana y el compromiso pedagógico en el centro del aprendizaje, los formadores facilitadores allanan el camino hacia una educación más inclusiva, emancipadora y significativa.

La transición de profesor a formador facilitador no es simplemente una transición, sino una auténtica metamorfosis de la profesión docente. Es una metamorfosis necesaria y apasionante, que exige un replanteamiento en profundidad de los objetivos y métodos de la educación, con el fin de construir una sociedad del aprendizaje, creativa y solidaria.


Referencias

1- ROBBES Bruno, " Crise de l'autorité à l'école : une idée répandue à interroger ", Spécificités, 2011/1 (N° 4), p. 199-216. DOI : 10.3917/spec.004.0199. URL: https://www-cairn-info.iepnomade-2.grenet.fr/revue-specificites-2011-1-page-199.htm
https://www-cairn-info.iepnomade-2.grenet.fr/revue-specificites-2011-1-page-199.htm#:~:text=Las%C3%A9%20autoridades%20estatutarias%20y%20funcionales,son%20de%C3%A9nonc%C3%A9es%20ante%20la%20justicia.

2- FABRE, Michel, 2014. Jean Houssaye, La pedagogía tradicional. Una historia de la pedagogía. Seguido de "Petite histoire des savoirs sur l'éducation". Recherches en éducation [en línea]. 1 de junio de 2014. N° 19. DOI 10.4000/ree.8409. [Consultado el 6 de junio de 2024].

3- La guía de formación del EAP - Capítulo 4: la postura del facilitador

4- Las 6 habilidades del formador-facilitador en la era digital, [06/03/2017]. [en línea]. Disponible en: https://cursus.edu/fr/11126/les-6-competences-du-formateur-facilitateur-a-lere-numerique [Consultado el 6 de junio de 2024].
https://cursus.edu/fr/11126/les-6-competences-du-formateur-facilitateur-a-lere-numerique

5- Autonomía: ¿qué es la cooperación en el aula? - Canotech
https:// www.canotech.fr/a/30618/autonomie-quest-ce-que-la-cooperation-en-classe

6- Desarrollar el pensamiento crítico de los alumnos - eduscol

7- REVERDY, Catherine, 2013. L'apprentissage par proket: le point de vue de la recherche. Technologie. junio de 2013. N° 186.

8- La flipped classroom: ¿por qué y cómo? - Centre de pédagogie universitaire - Université de Montréal.

9- Gamificación - Crónicas & Noticias

10- TORRES, Jean-Christophe, 2016. Les enjeux de la différenciation pédagogique : entre résolutions formelles et indécisions pratiques. Administración & Educación. 2016. Vol. 150, Nº 2, pp. 159-164. DOI 10.3917/admed.150.0159.
https:// www-cairn-info.iepnomade-2.grenet.fr/revue-administration-et-education-2016-2-page-159.htm

11- Autoevaluación - TA@l'école
https:// www.taalecole.ca/autoevaluation/

12- ¿Está el futuro de la educación en los tutores basados en IA para complementar las clases? - Stewdy
https:// stewdy.com/apprentissage/tuteur-virtuel-ia/

13- Inteligencia artificial en la educación - Académie de Paris

14- COLLIN, Simon y MARCEAU, Emmanuelle, 2021. L'intelligence artificielle en éducation: enjeux de justice. Formation et profession: revue scientifique internationale en éducation. 2021. Vol. 29, No. 2, pp. 1-4. DOI 10.18162/fp.2021.a230.


Ver más artículos de este autor

Superprof: la plataforma para encontrar los mejores profesores particulares en España.


Reciba nuestro dossier de la semana por correo electrónico

Manténgase informado sobre el aprendizaje digital en todas sus formas cada día. Ideas y recursos interesantes. ¡Disfrútelo, es gratis!