Publicado el 03 de julio de 2024Actualizado el 03 de julio de 2024
Fotografías falsas de animales
Algunas personas hacen cualquier cosa para crear clichés
La fotografía de fauna salvaje requiere una paciencia increíble. Los mejores fotógrafos se instalan antes de que llegue la especie que quieren fotografiar, esperan mucho tiempo y se marchan cuando la especie se ha ido. Ni se la ve ni se la conoce. Así, algunos pueden esperar años para conseguir la toma perfecta, como la de un martín pescador zambulléndose en un eje perfecto para alcanzar su alimento: unos 6 años de espera.
Sin embargo, no todos los fotógrafos son tan pacientes y quieren las mejores instantáneas lo antes posible. Algunos van a lugares especialmente diseñados para atraer a los depredadores o a las aves rapaces utilizando la comida como cebo, lo que crea riesgos para los animales que acuden allí (se producen varias batallas) y desestructura los métodos para que las crías se alimenten cuando sean adultas. Otros utilizan ejemplares congelados para colocarlos exactamente como desean, mientras que un fotógrafo ha ganado incluso un premio internacional por su imagen de un oso hormiguero... con el oso hormiguero disecado y arreglado por el artista.
El reportaje de Reporterre, que mostraba este lado menos atractivo de ciertas tomas, habrá empezado al menos a soltar la lengua a los auténticos fotógrafos de fauna salvaje, que han estado viviendo en una omertá dado lo reducido del campo.
El 56% de los 62.475 estudiantes norteamericanos que se beneficiaron de la evaluación y el reconocimiento de aprendizajes previos obtuvieron un título, frente a sólo el 21% de los estudiantes que no se beneficiaron del programa PLAR. A la vista de los resultados en términos de perseverancia y volumen de cursos realizados (un 20% más), la evaluación y el reconocimiento de aprendizajes previos es una opción que todas las instituciones se beneficiarían de ofrecer a sus solicitantes.
Si bien la explicitación es un enfoque fenomenológico excepcional para revelar información implícita, es necesario superar obstáculos culturales y de memoria para desenterrar la información implícita en las acciones profesionales.
El efecto Pigmalión no es sólo una curiosidad psicológica, sino una dinámica relacional que atraviesa todos los ámbitos del aprendizaje. Un repaso a los estudios científicos sobre el efecto Pigmalión, llamado así por el escultor que se enamoró de su escultura.
Tras haber obtenido varios de sus diplomas paralelamente a su trabajo principal, el autor sugiere algunas ideas para las personas que desean continuar sus estudios mientras trabajan.
Como esta idea sigue siendo muy popular entre el público en general, vamos a repetirla: los videojuegos ya no son un pasatiempo solitario. En la era de Internet y las consolas online, los jugadores nunca han estado tan conectados. De hecho, muchos psicólogos creen que el juego, ya sea en solitario o en compañía, permite a los jugadores desarrollar habilidades emocionales y relacionales.