Publicado el 07 de agosto de 2024Actualizado el 07 de agosto de 2024
El arte del kintsugi
Qué es y qué no es
En una sociedad consumista, todo lo que se rompe va directamente al cubo de la basura sin pensárselo dos veces. Sin embargo, es posible reparar cosas, e Internet ha vuelto a poner de moda la práctica de la reparación. Es una excelente noticia para reducir nuestra huella ecológica y dar una segunda vida a las cosas que nos rodean. El arte japonés del kintsugi es uno de los que ha captado la imaginación de los internautas en los últimos años.
Desarrollada, según la leyenda, en el Japón del siglo XV, la técnica se utiliza para restaurar vajillas de cerámica rotas. Se pegan trozos de platos, cuencos o tazas y se decoran las grietas con líneas de color dorado, plateado o rojo. Es un método laborioso, pero que tiene la ventaja de utilizar elementos que, a diferencia de las colas petroquímicas, pueden reutilizarse en el consumo alimentario una vez secos. Para conseguirlo, como explica brevemente este ceramista, hay que pasar por una serie de etapas que requieren mucho tiempo. Otra herramienta importante es la laca ki-urushi, obtenida de un árbol endémico de China que también se encuentra en Japón. Favorece la cohesión y la durabilidad de la reparación.
Por otra parte, este arte redescubierto por Internet está dando lugar a todo tipo de abusos. Algunos ofrecen soluciones en menos de una hora, lo que no tiene sentido según el especialista. En general, se necesitan al menos 6 horas, y el proceso completo dura varios días. A menudo, estas personas sugieren utilizar productos que impiden reutilizar la vajilla de cerámica en la comida. Esto va en contra de los principios del kintsugi. También hay que tener cuidado: aunque este arte representa la resiliencia, no hay pruebas de que se desarrollara con esta idea en mente.
Para la mayoría de nosotros, ganar dinero significa trabajar, a veces duramente. Tanto es así que algunos sueñan con escapar de esta relación de intercambio fundamental, evitando el esfuerzo y viendo salir el dinero de la pantalla de su ordenador. En Internet, varios sitios mantienen esta ilusión. En el mejor de los casos, están vendiendo sueños. En el peor de los casos, se trata de robar a los ahorradores. El mito del dinero fácil tiene un largo camino por recorrer.
Todas estas soluciones han tenido sin duda efectos positivos, pero no han reducido las disparidades en cuanto al número de escuelas implicadas. De 3.730 escuelas y 503 colegios y liceos en 1982 a 6.636 escuelas y 1.092 colegios y liceos en 2022.
Las comunidades de práctica (CoP) estimulan el aprendizaje colaborativo y la motivación en la educación. Permiten a las personas aprender juntas con placer. El facilitador desempeña un papel clave en la creación de una dinámica cooperativa virtuosa. Una auténtica fuente de inspiración para reinventar la escuela...