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Publicado el 09 de octubre de 2024 Actualizado el 09 de octubre de 2024

La "pedagogía de la pregunta" y la atención de los alumnos [Tesis].

¿La enseñanza basada en preguntas mantiene la atención de los alumnos?

Estudiantes atentos

Para aprender, ¡hay que prestar atención! Pero la atención es una habilidad que hoy en día cultivan menos personas, tanto jóvenes como mayores, debido a la invasión de las pantallas en nuestra vida cotidiana. Desde los años 90, el problema de la atención se ha agudizado tanto que a los alumnos les cuesta concentrarse.

Las preguntas, o el principio de las soluciones, vienen de todas partes: ¿deben las escuelas adaptarse a esta nueva situación buscando estrategias participativas para captar la atención de los alumnos, dado que su misión es formar a los futuros adultos?

La pedagogía utilizada en este análisis es la de la pregunta. Esto plantea una serie de interrogantes:

  • "¿De qué manera la pedagogía de la pregunta es una de las intervenciones pedagógicas estratégicas para captar la atención de los alumnos?
  • ¿Garantiza el desarrollo del pensamiento crítico y la adquisición de métodos de trabajo para comprender y aprender mejor?
  • Para ser más eficaz, ¿con qué debe combinarse este método?

1- Sobre el tema de la atención y el aprendizaje: una revisión del estado de la cuestión

Del latín "attendere", que significa "tender hacia", la atención tiene varios significados, el más coherente de los cuales en este contexto se refiere a la concentración de la mente en un objeto concreto. En otras palabras, difícilmente se puede concentrar simultáneamente la curiosidad en varios polos, como especifica el modelo de Broadbent. Dicho así, podríamos pensar que existe una medida exacta de la manifestación de la atención. Pero eso no es del todo cierto, porque hay una serie de parámetros que lo hacen imposible, como la gestión de la memoria, la planificación, el estado emocional y el grado de ansiedad.

Si todos estos indicadores están en punto muerto, es posible que el alumno tenga dificultades para concentrarse o sufra problemas de atención. En ambos casos, las manifestaciones se basan en la falta de atención, la agitación y la impulsividad, con la única diferencia de que en el segundo caso el trastorno es diagnosticado por personas competentes. Sin embargo, todo individuo necesita este bien escaso para recordar acontecimientos pasados y proyectarse en el futuro para llevar a cabo una tarea determinada.

Existen varios tipos de atención, pero a efectos didácticos hay dos categorías:

  • la atención selectiva, que consiste en la atención dirigida y dividida, y
  • la atención intensiva, que incluye la vigilancia y la atención sostenida.

El conocimiento de estas categorías de atención es una ventaja que permite a los educadores desarrollar mejor sus métodos de enseñanza.

En el proceso de gestión de la atención, algunos sentidos son esenciales. Es el caso, por ejemplo, del oído, del que surge la atención auditiva. Esta forma de concentración revela una distinción entre la acción de oír y la de escuchar. La primera es involuntaria y la segunda se caracteriza por el deseo del sujeto de centrar su atención en un objeto concreto, ignorando otros estímulos del entorno.

Concentrarse implica todo un proceso dividido en cuatro etapas:

  • "Para": el alumno hace una pausa para escuchar las instrucciones;
  • "Mirar": anima al alumno a mirar hacia donde debe;
  • "Pregunta": etapa de interiorización de la lengua;
  • "Decidir": aquí el alumno compara la información yendo y viniendo entre el objeto de percepción y la representación mental.

El objetivo de este procedimiento es limitar la sobrecarga cognitiva. En otras palabras, para lograr el máximo nivel de concentración y completar con éxito las tareas, se recomienda al profesor que ofrezca al alumno una información cada vez, que automatice el procesamiento y que le proponga tareas cortas, entre otras cosas.

Además de la orientación proporcionada por el profesor, el propio alumno puede aprender a controlar la dirección de su atención, gracias al programa de atención ATOLE, que ayuda a los niños a reaccionar ante las distracciones de la siguiente manera:

  • "Me dejo distraer",
  • "me doy cuenta" y
  • "reacciono".

2- Muestreo y conclusión del estudio

A partir de una muestra de cinco clases, dos de 6e y tres de 3e del colegio público Lamartine, compuestas por 24 y 28 alumnos con distintos grados de dificultades de concentración, el profesor situó la formulación de preguntas durante las actividades de clase en el centro del aprendizaje con el fin de mantener la atención de los alumnos.

La observación durante la sesión experimental sobre la enseñanza basada en preguntas reveló los siguientes resultados:

  • La enseñanza basada en preguntas tiene un efecto positivo en los alumnos cuando se utiliza con regularidad;

  • Contrariamente a la hipótesis planteada, la enseñanza basada en preguntas no fomenta el pensamiento crítico ni la adquisición de un método de trabajo para aprender y comprender mejor. Más bien mejora la comprensión, entre otros efectos;

  • Inesperadamente, la eficacia de este método no depende de su combinación con otras intervenciones estratégicas.

Ilustración: MJSS - Pixabay

Referencia

Albine Migard. Attention et apprentissage : pédagogie de la question et stratégies d'apprentissage pour favoriser l'attention des élèves. Education. 2020. - Tesis de Master2
https://dumas.ccsd.cnrs.fr/dumas-03170873/document


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