Publicado el 02 de abril de 2025Actualizado el 02 de abril de 2025
Mercantilismo, el sistema que cambió la economía
Obsesión por el oro
La historia económica ha estado jalonada de momentos que han redefinido nuestra relación con el dinero, el comercio, etcétera. El mercantilismo es uno de esos movimientos que tuvo un gran impacto en la forma en que se desarrollaron las cosas, aunque no resistiera la prueba del tiempo.
Nos encontramos al final de la Edad Media y las luchas territoriales están en decadencia. En Europa, los soberanos habían logrado definir claramente las naciones. Sin embargo, como la búsqueda del poder ya no se basaba en las fronteras, los monarcas recurrieron al oro. Poseer este metal precioso se convirtió en una prioridad absoluta y en la base de sus finanzas.
Así que financiaron a exploradores y estrategas marítimos para que encontraran yacimientos o saquearan los barcos de otras potencias económicas. El problema es que patrocinar tales expediciones no es garantía de éxito. El mar es un medio implacable y los barcos pueden hundirse. Estas posibles pérdidas de dinero eran la pesadilla de los soberanos, que recurrieron a una idea: las compañías mercantes.
Mercaderes, realeza y otros patrocinadores invierten en una misión. Si la misión tiene éxito, todos vuelven a casa con una parte del dinero recaudado. Las pérdidas son entonces responsabilidad de los socios. Este sistema permitió a la Compañía Británica de las Indias Orientales, entre otras, convertirse en el símbolo de una estructura que, aunque rentable para los poderosos, era perjudicial para el pueblo, lo que provocaba tensiones sociales.
Más allá de la fantasía del "profesor sustituido", la IA generativa está transformando silenciosamente las posturas de los estudiantes, sus estrategias de aprendizaje y sus relaciones con el conocimiento. Los cambios son numerosos: delegación cognitiva, contracción del tiempo, nueva ingeniería pronta, crisis de autoridad epistémica.
La elección de los métodos de enseñanza puede basarse en elementos observables en el comportamiento de los alumnos en relación con sus capacidades y su grado de autonomía, con los mejores efectos.
Poco a poco se van rompiendo los tabúes sobre la diversidad sexual y de género. La sociedad está reconociendo poco a poco a las personas que experimentan atracciones diferentes o que ya no ven el género de la misma manera. Además, incluso la ciencia señala los límites de la binaridad. Sin embargo, el tema sigue creando malestar. ¿Cómo podemos hablar con los estudiantes sobre estas minorías? Todo se reduce a educar primero e inculcar la noción de respeto.
La capacidad de expresarse bien en público se considera desde la antigüedad una característica inherente a la especie humana. Es la capacidad de un individuo de manipular su voz, sus miembros, sus ojos, sus labios, su silencio, etc. para convencer a un público, generalmente el de su alter ego humano. Pero, ¿cuál es la relación con otras especies animales? ¿Necesitamos convencer o persuadir a otras especies?
Para avanzar, conviene imponerse disciplina. Es un proceso a largo plazo. Por eso conviene ir paso a paso, fijarse objetivos pequeños y alcanzables para poder aspirar a otros mayores más adelante. No obstante, los obstáculos están ahí para ponernos a prueba. A este nivel, es imperativo no desanimarse nunca, sino perseverar. Con un esfuerzo repetido, la disciplina se convierte en un estado mental, en una segunda naturaleza.