Publicado el 16 de abril de 2025Actualizado el 16 de abril de 2025
¿Son las armas una realidad inevitable?
¿Por qué las empresas están obsesionadas con el armamento?
La naturaleza ha dotado a la mayoría de las criaturas de medios para defenderse: garras, picos, colmillos, pezuñas y cuernos son sólo algunos ejemplos de armas naturales. Los humanos, por su parte, han ideado cientos de formas de protegerse de sus congéneres. Algunas son tan violentas e irrevocables que su uso está prohibido, como las armas nucleares y los agentes químicos.
Sin embargo, parece que los Estados gastan más que nunca en sus ejércitos. En un contexto de tensión y desconfianza crecientes, nadie se atreve a recortar sus gastos militares a riesgo de ser percibido como débil por sus vecinos y ofrecer una oportunidad de ataque. Sin embargo, las cifras demuestran que la mayoría de los conflictos surgen dentro de las propias naciones y no entre ellas. Se resuelven más a menudo con AK-47 que con misiles o drones.
Es más, las crisis más peligrosas de la actualidad no se resolverán con armas. Las desigualdades de riqueza o el cambio climático no tienen nada que ver con el número de tanques. Estas crisis, que crean tensiones, podrían resolverse con más inversión. Pero mientras el clima no sea de confianza, parece poco probable que disminuya la venta de armas.
La acogida de estudiantes extranjeros suele ser una prioridad para las universidades y grandes escuelas. Son muchos los aspectos que hay que tener en cuenta para que esto sea un éxito. Facilitar los trámites administrativos, trabajar con la región y las autoridades locales para mejorar la acogida, tener en cuenta las diferencias culturales a la hora de diseñar los programas de formación y evaluación, etc. He aquí algunas ideas.
Palabras como "interacción", "proceso" y "entorno propicio" trazan la línea mecanicista en la era de la IA, que pretende calcularlo todo, a pesar de que la realidad humana es simbólica, orgánica y llena de imprevisibilidad. Encontrar una salida a los marcos.
Laurie Mézard crea en el campo una escuela de codificación informática centrada en la enseñanza ética. Esta ética del reconocimiento se pone ahora en práctica.