Publicado el 14 de mayo de 2025Actualizado el 14 de mayo de 2025
Cultivar la empatía en el equipo
Apoyarse mutuamente
Somos criaturas emocionales. Aunque algunos insistan en que no es así, nuestras emociones desempeñan un papel fundamental en la forma en que llevamos a cabo nuestras tareas, en nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás, etcétera. El lugar de trabajo no es una excepción a esta realidad y, sin embargo, todavía se tiende a ignorarlas en la medida de lo posible.
Este podcast sobre habilidades interpersonales se centra en este tema, especialmente en el contexto del trabajo en equipo. Muchos conflictos podrían evitarse si todo el mundo fuera capaz de mantener la empatía.
La empatía es más que simplemente escuchar a los demás. Se trata de ser capaz de ponerse mentalmente en el lugar del otro para comprender cómo siente y ve las cosas. Esta percepción nos permite comprender mejor a nuestros compañeros de equipo para encontrar compromisos, soluciones que tengan en cuenta visiones diferentes, etcétera.
Esto se cultiva mediante un enfoque empático, es decir, una escucha activa en la que la otra persona no sólo escucha, sino que también refleja lo que ha captado. La sensibilidad ante las actitudes no verbales también es importante para detectar las sutilezas del estado de ánimo de los demás.
Por último, tú mismo debes aprender a expresar tus sentimientos para provocar el deseo de hacerlo en los demás. Esto no significa revelarlo todo, pero sí no ocultar las tensiones, alegrías, preocupaciones, frustraciones, etc. que rodean no sólo al trabajo, sino a la vida en general.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford ha analizado el gran potencial de los macrodatos en el ámbito de la evaluación y nos propone modelos de aplicación en tres entornos de aprendizaje en línea.
Las herramientas y entornos educativos se diseñan para el estudiante "medio"... que no existe. Se han desarrollado principios de diseño universal para garantizar que nadie se quede en el camino.
El flujo (de la fuente al receptor) que satisface la necesidad percibida genera la satisfacción del estudiante. Los profesores, los alumnos, las pedagogías, las tecnologías y los medios de comunicación pueden ayudar o dificultar este flujo y provocar satisfacción o insatisfacción.
El 56% de los 62.475 estudiantes norteamericanos que se beneficiaron de la evaluación y el reconocimiento de aprendizajes previos obtuvieron un título, frente a sólo el 21% de los estudiantes que no se beneficiaron del programa PLAR. A la vista de los resultados en términos de perseverancia y volumen de cursos realizados (un 20% más), la evaluación y el reconocimiento de aprendizajes previos es una opción que todas las instituciones se beneficiarían de ofrecer a sus solicitantes.