Publicado el 01 de octubre de 2025Actualizado el 01 de octubre de 2025
Crear fotos de paisajes sublimes
Factores a tener en cuenta
Hoy en día, no es difícil hacer fotos de paisajes con nuestras cámaras o teléfonos. Pero fotografiar un panorama es mucho más que simplemente captarlo. Como explica el fotógrafo Nicolas Doretti en este vídeo, una buena foto de un lugar debe contar una historia, estar asociada a una emoción de algún tipo. Es fácil tomar una serie de árboles con los colores del otoño; tiene aún más sentido si la imagen evoca asombro, melancolía o calma.
Para conseguirlo, el equipo es importante, pero no necesariamente la cámara. Se trata sobre todo de configurar la cámara para que capte bien la escena. Esto significa elegir una distancia focal adecuada. Todas las distancias focales pueden añadir interés a un paisaje, siempre que sepas qué efecto crea, qué buscas, etc.
La composición de la imagen también es muy importante: ¿qué elementos se desean realmente? A veces es mejor centrarse en un elemento importante que intentar ponerlo todo en el mismo encuadre. Por otra parte, lo ideal es encuadrar más ampliamente para recortar lo superfluo.
La luz extra es esencial y cambiará radicalmente la sensación que transmite la foto. ¿Quiere el sol o la luna en el encuadre o un poco fuera? Para ayudarte, hay incluso aplicaciones que te indican desde un punto geográfico dónde estarán las estrellas en un momento dado. Es una buena forma de prepararse para hacer una foto del paisaje.
Nunca habíamos visto tantas innovaciones tecnológicas en tan poco tiempo. Hoy en día, los conceptos de ficción forman parte de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, aunque la tecnología puede mejorar nuestra calidad de vida, también puede deteriorarla. Así, cada vez más expertos abogan por que la modernidad participe en el bien común.
El afán por implantar la Inteligencia Artificial en la educación, sin cambiar el funcionamiento de las escuelas, producirá resultados mediocres, lejos de las expectativas. El potencial de la Inteligencia Artificial exige cambios sencillos pero sistémicos.
La personalidad no es tanto un estado que se fija de una vez por todas como un camino que nunca deja de ramificarse y encontrar su camino. No importa de dónde partas, no importa adónde vayas, sólo cuenta el camino.