Publicado el 03 de diciembre de 2025Actualizado el 03 de diciembre de 2025
La ira de la Generación Z
Una joven generación enfadada con la corrupción y la desigualdad
Llevamos mucho tiempo escuchando la idea de que las generaciones más jóvenes se han vuelto apáticas, despolitizadas y no tienen nada que ponerse. Parece que esto está cambiando en todo el mundo. Desde 2024, la generación Z -jóvenes de entre 13 y 26 años- se moviliza con fuerza en todo el mundo. Comenzó en Asia, con manifestaciones cada vez más multitudinarias en Indonesia, Filipinas y Nepal. Le siguieron Sri Lanka, Kenia y Madagascar. En 2025, Marruecos y Perú se sumaron al baile.
La Generación Z es la que no ha conocido el mundo sin Internet. Si en 2011, la Primavera Árabe se afianzó con Facebook y Twitter, esta generación utiliza más herramientas horizontales y difíciles de regular por las autoridades, como Telegram y Discord. ¿Qué reclaman estos jóvenes? El fin de la corrupción política, la desigualdad socioeconómica y el abandono del medio ambiente. Es un programa de gran alcance, sin líder carismático. Todo pretende ser democrático, con votaciones y debates en línea.
Lo único que tienen en común es que utilizan el símbolo de la calavera y las tibias cruzadas del manga y el anime One Piece, en el que un joven pirata llamado Luffy libera a la gente de los tiranos en el curso de sus andanzas. Todo lo demás se adapta a las exigencias locales.
Por desgracia, de momento la respuesta ha sido violenta. Cada oleada de protestas ha provocado algunas muertes y cientos de detenciones. No obstante, este movimiento ha obligado a algunos países, como Nepal y Madagascar, a cambiar sus gobiernos para satisfacer a esta generación ruidosa. Pero los nuevos dirigentes deben escuchar realmente sus demandas, de lo contrario esta generación podría seguir mostrando su enfado.
El afán por implantar la Inteligencia Artificial en la educación, sin cambiar el funcionamiento de las escuelas, producirá resultados mediocres, lejos de las expectativas. El potencial de la Inteligencia Artificial exige cambios sencillos pero sistémicos.
Desde la noche de los tiempos, hemos construido nuestras vidas en torno a mitos. ¿Cuál es el estado actual de la narrativa ecológica? ¿Conseguirá desbancar a la narrativa mercantil dominante?