Muchos de los remedios de antaño nos harían estremecer hoy.
Recordamos con repugnancia los tratamientos con sanguijuelas o las
sangrías supuestamente destinadas a eliminar el mal de la sangre.
Afortunadamente, la medicina moderna dispone de técnicas mucho más
precisas y eficaces. Sin embargo, hay ocasiones en las que la ciencia
médica se encuentra ante situaciones en las que la solución pasa por
algo distinto a los medicamentos o las terapias convencionales.
Misterio en urgencias
Los
servicios de urgencias de los hospitales son el escenario de muchas
situaciones extrañas. No es extraño ver series de ficción que utilizan
este escenario para tratar muchas circunstancias más o menos dramáticas.
En el año 2025, una mujer de unos sesenta años se presenta en el
Brigham and Women's Hospital de Boston con una peculiar dolencia
estomacal. Tenía náuseas, vómitos y dolores de estómago persistentes.
Explicó a los médicos que la examinaban que llevaba varios meses
experimentando vómitos no sangrantes y una sensación de ardor y dolor
que se extendía desde la parte superior del abdomen hasta la espalda.
La mujer ya tenía un amplio historial médico, que incluía varias
enfermedades diagnosticadas, entre ellas diabetes de tipo 2,
insuficiencia renal crónica y enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Sin embargo, ninguna de estas dolencias podía justificar el estado de la
paciente. El personal del hospital declaró al New England Journal of
Medicine que habían realizado diversos análisis, escáneres e imágenes
médicas. Observaron dilatación de los conductos biliares y un estómago
hinchado con lo que los médicos llaman un "bezoar gástrico", una masa
sólida de sustancias no digeridas, a menudo procedentes de frutas y
verduras.
Una solución de bebidas gaseosas
Esta situación
es muy poco frecuente, según los especialistas, y rara vez se observa.
Entonces, ¿cómo hacer frente a una afección tan infrecuente? Al
contrario, es muy fácil de hacer. Si bien un bezoar puede extirparse por
vía quirúrgica o endoscópica, existe otra técnica que puede utilizarse:
una pequeña receta de Coca-Cola.
De hecho, la bebida gaseosa,
que no es buena para la salud, tiene propiedades ácidas que pueden
descomponer las sustancias fibrosas contenidas en un bezoar de este
tipo. Por ello, le recetaron 3.000 mililitros de Coca-Cola, el
equivalente a 8 latas y media, para beber durante 12 horas. La mujer, a
la que no le gustaban mucho estas bebidas, prefirió una dosis menor
(1.500 mililitros). En menos de 24 horas, se sentía mejor y el bezoar
había desaparecido, según un examen endoscópico posterior.
Así
pues, la Coca-Cola podría ayudar en este tipo de dolencias. Sin
embargo, los médicos advierten contra su uso excesivo para tratar los
dolores de estómago. La ciencia demuestra que la cola sólo es eficaz
para facilitar la digestión en casos de hinchazón leve.
Ilustración: Shutterstock - 2636427005
Referencias:
Hospitalizada de urgencia, los médicos le recetaron Coca-Cola... y se recuperó en 24 horas - https://www.science-et-vie.com/corps-et-sante/hospitalisee-en-urgence-les-medecins-lui-prescrivent-du-coca-cola-et-elle-guerit-en-24h-213448.html
Un remedio gaseoso - https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMimc2502450
Alimentación masiva en el siglo XXI - https://cursus.edu/fr/25694/lalimentation-de-masse-au-21eme-siecle
Dilema
diagnóstico: las náuseas de una mujer fueron provocadas por una enorme
masa en el estómago, que los médicos disolvieron con refresco dietético -
https://www.livescience.com/health/diagnostic-dilemma-a-womans-nausea-was-triggered-by-a-huge-mass-in-her-stomach-which-doctors-dissolved-with-diet-soda
Prepararse para emergencias médicas con juegos - https://cursus.edu/fr/8417/se-preparer-aux-urgences-medicales-avec-le-jeu