Publicado el 28 de junio de 2022Actualizado el 06 de julio de 2022
¿Hay que detener el progreso?
El miedo a los avances tecnológicos no es nuevo
¿Debemos detener el progreso? La pregunta parece absurda y retrógrada para muchas personas. Sin embargo, vale la pena preguntárselo cuando se analizan realmente los efectos de la tecnología. De hecho, nuestras técnicas no son tan neutrales como algunos las hacen ver. François Jarrige, historiador de la ciencia en la Universidad de Borgoña, critica, entre otras cosas, el "tecnosolucionismo".
Mientras la crisis medioambiental está ante nosotros, la mayoría propone soluciones tecnológicas sin pensar en sus consecuencias futuras. Nuestros queridos teléfonos inteligentes crean increíbles contaminantes y las tierras raras se extraen en condiciones espantosas en países africanos. Sin embargo, siempre se minimizan estos inconvenientes mientras se exageran los beneficios. ¿Y si lo que ocurre a continuación no es un freno al progreso? Más bien un uso reflexivo de las herramientas y técnicas estando menos en manos de los gigantes económicos, más ecológicos, éticos, etc.
Los increíbles beneficios de la realidad virtual están ligados a la propia estructura de nuestros cerebros, cuyos circuitos neuronales son sensibles a las percepciones, sean éstas enteramente fabricadas electrónicamente, simuladas o reales. Es este potencial el que se explora actualmente en todas las actividades humanas.
La cuestión no es si hay que obedecer o resistirse, sino cómo construir una obediencia inteligente. ¿Cómo transformar la desobediencia potencial en una fuerza de regulación ética?
Tomar apuntes parece sencillo y, sin embargo, muchos alumnos toman malos apuntes. Porque no se trata de copiar palabra por palabra el discurso del profesor, sino de destacar los elementos esenciales en los que se basarán las evaluaciones. Existen técnicas que perfeccionan aún más la toma de apuntes, evitando los errores más comunes.
Hay muchos invisibles en el codesarrollo profesional, y si se mira bien, es aquí donde están los desarrollos positivos que harán el futuro del codesarrollo