Robots, la ficción antes que la ciencia
La ciencia ficción, como género literario o cinematográfico, nos ha dado muchas oportunidades de conocer robots, temerlos o encariñarnos con ellos. Como consecuencia, ya no soñamos con robots reales. Salvo los robots con apariencia humana, que plantean la cuestión de la frontera entre el hombre y la máquina. Pero esta vez, es de verdad.
Echemos un vistazo a los griegos
¿Cómo hacer que la gente descubra y ame las lenguas antiguas? Desde luego, no multiplicando las tablas de conjugación y declinación, dice Andréa Marcalongo. Autora de una declaración de amor al griego antiguo, nos invita a descubrir algunas de sus sutilezas y peculiaridades. Su libro, como los de Jacqueline de Romilly y Monique Trédé, nos invita a viajar y a sacudir nuestras categorías de pensamiento.
¿Estamos llegando a los límites del cuerpo humano?
A los medios de comunicación les encanta cubrir los grandes acontecimientos deportivos, sobre todo cuando se baten récords. Pero las últimas grandes competiciones han demostrado que esto ocurre cada vez menos. ¿Hemos alcanzado nuestros límites físicos? ¿Qué significa esto para el futuro del deporte? ¿Recurriremos al transhumanismo o simplemente apreciaremos los esfuerzos realizados por los atletas?
Refrigeración climática: la asombrosa tecnología pasiva al rescate
En su trilogía "Fundación", Isaac Asimov describe el Sector Kan, situado en el Polo Sur de Trantor, el planeta capital del Imperio. Este sector se dedica a evacuar el calor producido por los 40.000 millones de habitantes del planeta. Es seguro que no llegaremos a ese nivel de población, pero podemos estar seguros de que evacuar el calor que producimos será un reto interesante para nuestra civilización. He aquí una solución operativa que nos ayudará a salir de este embrollo.
Escribir en la era de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial tendrá un gran impacto en muchas actividades humanas, incluida la escritura. De hecho, tanto los autores como los estudiantes pueden utilizarla como aliada, siempre que no dependan totalmente de ella y que inyecten un poco de alma a sus escritos.