Publicado el 28 de noviembre de 2022Actualizado el 01 de diciembre de 2022
¿Sabemos realmente lo que queremos en el futuro?
¿Cómo nos preparamos para el extranjero que seremos en los próximos años?
¿Somos siempre los mismos? Si nos miráramos a nosotros mismos a los 12 años, ¿tendríamos los mismos intereses? ¿Sueños similares? Probablemente no. Shankar Vedantam, por ejemplo, pensaba a esa edad que se convertiría en un gran jugador de fútbol. A los 22 años, obtendría un certificado en informática y a los 42 estaría viviendo en Estados Unidos, siendo periodista y presentando un podcast sobre las posibilidades del cerebro. En definitiva, una traición total a las aspiraciones del niño que fue.
Sin embargo, este hombre no lo considera un fracaso. Al contrario. Porque se dio cuenta de que tenemos un sesgo cognitivo muy fuerte: la ilusión de continuidad. Tenemos la impresión de que nuestro futuro será una versión idéntica a la nuestra, pero con algunos años más. Esto no podría estar más lejos de la realidad. Sólo a nivel celular, todo cambia con los años.
Lo mismo ocurre desde el punto de vista psicológico. Evolucionamos a través de nuestras experiencias y adquirimos una visión del mundo que cambia. Pondrá el ejemplo de una mujer de treinta años, que trabaja con enfermos terminales, que le dirá a su marido que prefiere morir antes que soportar ese sufrimiento. Sin embargo, 20 años después, pidió que le pusieran un respirador para vivir el mayor tiempo posible. Porque su visión ha cambiado.
Esta reflexión no trata de morir con dignidad, sino de las decisiones que tomamos y de nuestra arrogancia al respecto. Prometemos fidelidad a una persona cuando es un "desconocido" el que tendrá que cumplir esa promesa dentro de 10 años. Aprobamos leyes para mejorar un país sin pensar que pueden resultar obsoletas y ridículas dentro de 20, 40 o 100 años.
Salvo en el momento de nuestra muerte, no estamos al final de la historia. Todo puede cambiar. Por ello, el Sr. Vedantam propone mantener nuestra curiosidad, practicar la humildad y ser valientes para preparar nuestro futuro yo.
Duración: 14min09 (en inglés con subtítulos en francés)
Para los no iniciados, la música es simplemente una melodía interpretada por un músico. Pero si jugaran a Meludia, aprenderían todos los rudimentos y términos asociados a la interpretación musical.
Estudiar las sociedades y sus miembros es una tarea difícil para los sociólogos. Pero, ¿puede convertirse este análisis en un juego? Al menos, eso es lo que propone la Universidad de Lorena con dos juegos serios relacionados con la sociología.
Muchos juegos serios abordan el tema del desarrollo sostenible. Pero antes de que se propusieran estas soluciones, las personas innovadoras tuvieron que ir a contracorriente de la sociedad y luchar por mejorar su entorno. Un juego de aventuras con humor, presentado por el National Film Board, enseña a los niños las actitudes que deben adoptar para marcar la diferencia.
Pocos individuos han influido en el mundo y en los pensadores actuales como Platón. Creó la primera universidad occidental y enseñó a los más grandes pensadores de la antigua Grecia, sobre todo a Aristóteles. Pero ni siquiera él era perfecto. A pesar de todas sus buenas ideas, Platón tuvo algunas que no resistieron precisamente el paso del tiempo.
Tenemos tendencia a dar prioridad a la inteligencia, sobre todo en relación con las opiniones de los demás. Sin embargo, algunos pensadores creen que todos tenemos el mismo potencial intelectual. La categorización contribuye a dividir a la población e impide la emancipación a través de la educación.