Publicado el 13 de diciembre de 2022Actualizado el 13 de diciembre de 2022
El océano, un bien común de la humanidad
Cómo llevar adelante esta idea para proteger mejor los mares con Catherine Chabaud
No todo el mundo tiene la suerte de vivir cerca del océano. Así que puede ser fácil olvidar lo rico que es este importante ecosistema para la humanidad y lo maltratado que está siendo por la humanidad. Podemos pensar, por supuesto, en la alimentación con la pesca, pero toda la cuestión de la biodiversidad es de inmensa importancia para el futuro. Por no mencionar el hecho de que estas vastas extensiones de agua ayudan a producir oxígeno en todo el mundo.
Desde su juventud en Bretaña, Catherine Chabaud ha visto las riquezas del mar tanto por encima como por debajo. El dos veces competidor de la Vendée Globe comprende desde hace tiempo que hay que regenerar los océanos. Desde 2002, intenta encontrar formas de ayudar a reducir los niveles de dióxido de carbono que están calentando y acidificando algunos océanos.
También quiere que las empresas dejen de verter determinados residuos en el agua. Para lograrlo, con el tiempo ha surgido una idea: ¿y si los mares se clasificaran como un bien común de la humanidad? Con esta designación, sería mucho más difícil para las naciones ignorarlos y luego adoptar legislación para protegerlos. Parece que en pocos años esta lucha ha permitido empujar a países como Francia a reflexionar sobre su relación con el océano.
Para los no iniciados, la música es simplemente una melodía interpretada por un músico. Pero si jugaran a Meludia, aprenderían todos los rudimentos y términos asociados a la interpretación musical.
¿Y si Andy Warhol se equivocara y, en lugar de ser famosos durante 15 minutos, fuéramos anónimos durante ese tiempo? En esta breve conferencia, Juan Enríquez observa los sorprendentes efectos del intercambio digital en nuestra intimidad y su carácter permanente. Comparte un recordatorio de los antiguos griegos para ayudarnos a gestionar mejor nuestros "tatuajes digitales".
El mar está compuesto por agua salada que no es apta para la mayoría de las plantas. Sin embargo, una infraestructura flotante demuestra que es posible cultivar verduras en el mar utilizando mucha menos agua que la agricultura tradicional. Sólo hace falta un poco de ingenio para tener éxito.
Tenemos cerebros extremadamente potentes y perceptivos. Sin embargo, ¿podemos confiar siempre en nosotros mismos? Al fin y al cabo, somos fácilmente manipulables, no analizamos bien el riesgo y nuestra memoria no siempre es fiable. ¿Cuánto podemos confiar en nosotros mismos?
Ya sea líquida, sólida o gaseosa, el agua nos rodea. En los ríos que atraviesan nuestras ciudades y riegan nuestros campos, en las aguas subterráneas que alimentan nuestros grifos, en los glaciares que alimentan los ríos o en las nubes que riegan la tierra y regeneran las aguas subterráneas. Su ciclo ininterrumpido ha acunado la vida en la Tierra durante miles de años. Una presencia tan evidente no debe hacernos olvidar su profunda fragilidad.