Temáticas de la semana

Bienes comunes

Para empezar, compartimos aire, agua, tierra, recursos y también espacio; compartimos actividades, tiempo, ideas, imaginación, derechos e incluso datos. Si algunas personas se aprovechan de las oportunidades y establecen leyes y privilegios injustos, no es la inevitabilidad sino la complacencia lo que hace posibles estos comportamientos.

Cuando intentamos comercializarlo todo, nuestro pensamiento acaba participando de esa mentalidad de que hay que cobrar o pagar para tener, hacer o ser cualquier cosa. Los especuladores no tienen escrúpulos y los jóvenes son su primer objetivo. No suscribir sus mandatos es casi marginarse. Empiezan a convencerse pronto, y los descendientes de Pokemon son legión. Sin embargo, son los demás los que más necesitamos. Nuestra autoestima se mide esencialmente por lo que podemos aportar a los demás. Esto se puede experimentar, aprender y enseñar mucho mejor fuera del espíritu comercial, y las escuelas ya están haciendo mucho por preservarlo.

Entramos en el terreno político: ¿qué más puede hacer la escuela para sacarnos del pensamiento materialista imperante? ¿Cómo podemos volver al espíritu de lo común, del bien común y del bienestar común? ¿Cómo podemos generarla, mantenerla, desarrollarla? Esta edición aborda la cuestión desde varios puntos de vista. Los momentos de calidez y solidaridad que compartimos son la esencia de las fiestas; empecemos por ahí.

¡Felices Fiestas!

Denys Lamontagne - [email protected]

Ilustración: DepositPhotos - OksanciaArt

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