Aprendizaje sin objetivos predefinidos
¿Y si lo hiciéramos de una forma distinta a la de fijar objetivos educativos? Sin objetivos, menos estrés y más creatividad. ¿Probamos?
Publicado el 30 de enero de 2023 Actualizado el 30 de enero de 2023
Érase una vez, Oyono Ada Ngone era un guerrero del pueblo Fang. Durante las guerras que enfrentaron a su pueblo con los otros pueblos(Bassa o Mvelle) cayó en coma. Tras varios días de letargo, salió de él con una inspiración divina que infundió valor a los suyos, ya casi derrotados por su adversario. Su gran revelación divina fue el mvet.
Su fabricación y uso iban acompañados de los textos orales originales que forman parte de la riqueza cultural de los pueblos fang-beti-bulu repartidos por cinco países africanos (Camerún, Gabón, Guinea Ecuatorial, Congo Brazzaville y Santo Tomé y Príncipe). Esta es una historia que se cuenta a menudo cuando se trata de Mvet[1].
¿Qué es Mvet o mvet? La ingeniería inversa nos permitirá comprender primero sus funciones explícitas, y después poner de relieve sus funciones implícitas, que van más allá del instrumento musical.
De entrada, es importante distinguir entre el mvet con M mayúscula y el mvet con m minúscula. Según el historiador y musicólogo Jopseph Owona Ntsama (2004), el "mvet -con m minúscula- es el arpa que nos permite decir Mvet". En cuanto a Mvet con mayúsculas, es la epopeya (Bindang, 2016), el teatro (Ondo, 2014), la narrativa, el cuento, etc.
Aunque algunos investigadores, como Christine Angèle Ondo (2014), afirman que el instrumento existía en el antiguo Egipto, lo cierto es que su concepción y evolución sólo pueden comprenderse mejor cuando se profundiza en la cosmogonía de los pueblos fang-beti-bulu.
Cuando salió del coma, según la epopeya Mvet, Oyono Ada Ngone cogió una rama de rafia con la que fabricó el instrumento que, según Steeve Ella, resumido por Narcisse Fomekong (2022: 50-51), pasó por cuatro edades:
La primera edad se llama Nna Otse. En esta fase, el instrumento consta de una caña y un arco de cabra.
El Ekang Nna constituye la segunda edad. Con esta segunda etapa, aparece el puente central. Consta de "una curva, una cuerda, un resonador y un puente central". Es aquí donde pasamos de los sonidos al habla, porque la forma permite liberar la boca. Es durante esta fase cuando "Nna Otse explicará a Ekang Nna, su hijo, cómo surgió la vida y los orígenes del universo.
La tercera edad del Mvet es la de la forma de Oyono Ada Ngone. El instrumento es cada vez más complejo. Ahora tiene ocho cuerdas, con un puente central y dos resonadores en el centro. Para muchos investigadores, la verdadera práctica del Mvet tiene como punto de referencia esta forma de la que Oyono Ada Ngone es el instigador: "Aquí comienza el Mvett propiamente dicho, pues fue a Oyone Ada a quien se reveló el Mvett y por eso se le llama el padre de las melodías".
Por último, tenemos la cuarta etapa (real) que, según Steeve Ella, varía de un lugar a otro. Por eso las descripciones son diferentes en los distintos documentos. En el documento "Epic Music of Cameroon" (1986:17), el instrumento consta de seis partes principales: "un tallo de bambú seco", "cuerdas sonoras", "anillos de ratán", "calabazas" y una "correa" que se sujeta en ambos extremos al tallo de bambú y permite transportar fácilmente el instrumento en bandolera.
Detengámonos en esta última edad del instrumento para comprender las funciones de los seis componentes.
El tallo de bambú es el soporte, la columna vertebral del objeto. Puede medir hasta 130 cm de largo, según el artesano o la empresa de mudanzas que lo fabrique. Es el principal elemento de apoyo. Las cuerdas permiten al mveteur o Mbom mvet[2], a través de sus dedos y a veces de sus dientes, producir sonidos.
Las calabazas sirven para canalizar y hacer resonar los sonidos. La correa se utiliza para transportar el objeto como bandolera. En cuanto a las anillas de ratán, no sólo permiten unir o sellar las calabazas al tallo, sino también fijar las cuerdas. Más allá de esta disposición, digamos artística y musical, hay toda una filosofía de la cultura ancestral de los pueblos cuyo objeto es el patrimonio. Pero para comprender los conocimientos transmitidos por el mvet, hay que unir el objeto a las historias que lo acompañan.
Es importante señalar que hay toda una filosofía detrás del Mvet, del que existen tres tipos principales:
Son los contenidos y los contextos en los que se practican los que marcan la diferencia. Cada mveteur fabrica su propio instrumento. El saber hacer de este arte es el resultado de una transmisión de un maestro a un discípulo. Según el género, la iniciación puede durar varios años.
El Ekang Mvet explica la creación del mundo, las causas primarias de los cimientos de la humanidad según el pueblo Ekang. Los personajes de este género son guerreros que encarnan la valentía, la lealtad y la determinación. La batalla es entre los mundos mortal e inmortal. Los mortales deben luchar para derrotar a los inmortales y ocupar su lugar. A menudo se practica durante acontecimientos específicos, como las retiradas por luto.
El Mvet Bibon no es metafísico como el primero. Hace hincapié en las relaciones amorosas y en los rasgos físicos, generalmente los de la mujer africana; es el mvet del amor por excelencia. No sólo es lírica, sino también cómica, y se interpreta en distintos tipos de ceremonias.
En cuanto al Engubi o Ngubi Mvet, narra la historia de los jefes Beti y Bulu en particular y la vida cotidiana de los hombres en general. A través de este género, se puede comprender fácilmente el modo de vida de las personas afectadas por su práctica. Es un Mvet satírico que denuncia los defectos de la sociedad y llama la atención de los hombres sobre la vanidad.
El Mvet acompañado por el Mvet enseña sobre la historia, la filosofía, la cultura o la identidad de los pueblos Fang-Beti-Bulu.
Es importante recordar que la evolución del instrumento dependía de la composición familiar de la persona a través de la cual Dios revelaba el Mvet: "la multiplicación de los sonidos que aparecen en la tercera fase se debe a la ampliación de la familia de Oyono Ada con más hijos y, por tanto, más resonancias. Así, la primera cadena se refiere al varón; las otras cadenas se refieren respectivamente a la primera esposa, la segunda esposa, la tercera y así sucesivamente. (Fomekong, 2022:52 ).
En resumen, el instrumento mvet es un producto de la ingeniería artesanal de los pueblos fang-beti-bulu. Su diseño, evolución y uso reflejan el pasado y el presente de los pueblos implicados en su práctica.
Aunque aún está pendiente su inscripción como patrimonio inmaterial en la Lista Representativa de la Unesco, lo cierto es que su importancia patrimonial y educativa militan a favor de su protección. No sólo aprendemos escuchando a los mveteurs, sino que el proceso de iniciación por el que pasan sus actores da testimonio de una forma particular de transmisión del conocimiento.
Bibliografía
ABESSOLO MINKO, Antoine, "Au commencement était le Mvet", documental completo, en línea, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=xRCGGC6R0IE
FOMEKONG DJEUGOU, Narcisse, Culture et développement : Le Mvet à l'épreuve des industries culturelles et créatives, 2022, Yaundé, Ifrikiya.
Música épica de Camerún, folleto introductorio, 1986, Yaundé,
OWONA NTSAMA, Joseph, "Mythe et histoire : l'exemple du Mvet des Pahouins", Enjeux, 2004, p. 32, en línea, disponible en https://docs.google.com/forms/d/1-sNSmyKIgfkbfO2ncxyvRoHwhy-h-c2_xlr2pQsGeas/edit.
OWONA NTSAMA, Joseph, "Le Mvet-oyeng à la croisée des chemins : constats et perspectives d'avenir". Actas del Coloquio Internacional de Brazzaville (República del Congo), 2016. Brazzaville, República del Congo, 5-7 de agosto de 2014, Yaundé, CERDOTOLA, pp.81-100.
OWONA NTSAMA, Joseph, "Mvet et construction identitaire chez les Pahouins (le cas des Beti-BuluFang)" en BINAM BIKOI, Charles, Musique(s) traditionnelle(s) d'Afrique, 2010, Yaundé, CERDOTOLA, pp. 61-73.
ONDO, Christine Angèle, "L'espace corporel intérieur dans le Mvet", Africanistes, 2010, pp. 155-170, en línea, disponible en
https://africanistes.revues.org/2991
ONDO, Chritine Angèle, Mvett Ekang : Formes et sens. L'épique dévoile le sens, 2014, París, L'harmattan.
BINDANG NGUEMA ÑENGONO, Verónica, "Perspectivas diversas sobre el Mvet y reivindicación filológica de su carácter épico", 2016, UNED, pp. 199-222, en línea, disponible en.
https://revistas.uned.es/index.php/endoxa/article/view/16609/14254
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[1] Mvett o Mvet, ambas grafías son aceptables.
[2] Este es uno de los muchos nombres que recibe un practicante del arte Mvet en lengua fang.
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