Relaciones entre padres y profesores.
¿Cuál es la situación que evoca esta frase? Una posible escena: los padres con su hijo a un lado de la mesa, el director del colegio y un profesor al otro, reunidos para discutir una situación (normalmente complicada) cuyo eje es el alumno. O quizás alguna anécdota protagonizada por padres (normalmente exacerbados) que cuestionan alguna actitud del profesor. ¿No es desconcertante esta falta de entendimiento entre profesores y padres?
En una comunidad educativa, los profesores y el personal del centro, las familias y la comunidad colaboran para mejorar el aprendizaje de los alumnos. Todos, acostumbrados a actuar de forma aislada, buscan desarrollar la confianza mutua. La Coalición para las Escuelas Comunitarias define el compromiso familiar y comunitario como parte integrante de una comunidad educativa:
Utilizando las escuelas públicas como eje, las escuelas comunitarias reúnen a una gran variedad de socios para ofrecer una amplia gama de servicios y oportunidades a niños, jóvenes, familias y comunidades. Su enfoque integrado de la educación, la salud y los servicios sociales, el desarrollo de la juventud y la comunidad, el aprendizaje y la atención tempranos, el aprendizaje ampliado, junto con el compromiso de la familia y la comunidad, conduce a un mejor aprendizaje de los alumnos, familias más fuertes y comunidades más sanas.
Las comunidades educativas pueden establecer planes anuales para la participación de la familia y la comunidad en la escuela, para la realización y evaluación de diversas actividades. La investigación ha caracterizado seis tipos de implicación:
- Crianza: ayudar a las familias a participar en el aprendizaje en cada etapa escolar; por ejemplo, debates entre padres y profesores sobre la adolescencia e intercambio de estrategias eficaces.
- Comunicación: desarrollar canales de comunicación entre la escuela y la familia; por ejemplo, llamadas telefónicas periódicas entre profesores y padres.
- Voluntariado: implicar a las familias y a la comunidad como voluntarios en la escuela, así como permitir que los profesores trabajen con ellos, por ejemplo, lectores voluntarios para un maratón de lectura (padres, abuelos, alumnos mayores, profesionales de distintos ámbitos).
- Aprendizaje en casa: implicar a las familias en los deberes y animar a los profesores a crear tareas que permitan a los alumnos compartir su aprendizaje; por ejemplo, tareas relacionadas con situaciones cotidianas, o preparar a los padres para que ayuden en las tareas.
- Toma de decisiones: incluir a las familias en las actividades escolares y la toma de decisiones; por ejemplo, los padres reclutan y ayudan a otros padres a participar en la escuela.
- Colaboración comunitaria: permitir que las familias, los alumnos, la comunidad escolar y los grupos comunitarios (empresas, organizaciones culturales o cívicas, universidades) sirvan a la comunidad educativa; por ejemplo, que las empresas locales financien una parte de los gastos de los viajes escolares.
Adaptado de Epstein et al., 2002
¿Cuáles son los beneficios de una comunidad escolar?
Son significativos, como muestra la lista siguiente, basados en el establecimiento de una mayor confianza entre los participantes:
- mejora de los resultados académicos,
- una visión más positiva del entorno escolar por parte de los alumnos
- aumento de la motivación y el compromiso de los estudiantes,
- la mejora del comportamiento social y el desarrollo saludable de los alumnos,
- reducción de la delincuencia local,
- Refuerzo de las familias con problemas económicos, alimentarios y de vivienda.
Las relaciones positivas en la comunidad escolar benefician a familias de todos los niveles económicos y educativos. La participación de las familias en la escuela permite una relación menos estereotipada entre padres y profesores; el conocimiento de la pertenencia del otro a una determinada categoría social influye menos que las características individuales.
En las escuelas en las que no se practica la acción comunitaria, las interacciones entre padres y profesores son más diversas y frecuentes durante el parvulario, para pasar posteriormente a ser más irregulares, formalizadas y centradas en procesos de evaluación y resolución de problemas a medida que se avanza en la escolarización. En las escuelas comunitarias, los beneficios de las relaciones entre familias y profesores llegan a alumnos de todas las edades.
En la práctica
Todas las familias son bienvenidas
Las comunidades escolares están abiertas a todas las familias, reconocen y respetan las culturas, valoran las experiencias y conocimientos de los padres y los incorporan a las aulas. Esto permite a los profesores comprender mejor de dónde vienen los estudiantes, proporcionándoles apoyo y una enseñanza pertinente.
Una escuela organizó un programa para celebrar las diferencias de ocho grupos culturales representados por la comunidad escolar. Familias y voluntarios aportaron objetos, canciones y poemas. Las actividades ayudaron a los alumnos a desarrollar sus competencias lingüísticas e implicaron a varias familias en el aprendizaje de los niños.
Alfabetización, lectura y escritura
En una escuela se organizaron veladas de lectura en familia. Los padres acudieron con sus hijos, eligieron libros apropiados para su grupo de edad, hicieron preguntas sobre la lectura a los profesores y aprendieron estrategias para fomentar la lectura en casa.
Otra escuela organizó un café donde los padres podían escuchar textos escritos por los alumnos. Por último, otro centro delegó la redacción en los padres, que escribieron sobre sus experiencias y leyeron sus textos a los alumnos.
El estudiante equilibrista
La escolarización puede compararse a un alumno que camina sobre una cuerda floja; en un extremo de la cuerda, los profesores y la escuela mantienen la tensión necesaria, que debe ser mantenida en el otro extremo por los padres y los miembros de la familia. Los alumnos con padres implicados en la escuela se sienten más seguros y muestran mejores notas y comportamiento.
Y no sólo los estudiantes se benefician de esta relación. Los padres se comunican mejor con los profesores y la escuela, y encuentran el apoyo de otros padres y de la comunidad. Las escuelas y los profesores, por su parte, reciben el apoyo de los familiares, que son compañeros de equipo indispensables.
Referencias
Las familias en la comunidad educativa - Isaura Pedro
Colaboración con familias y comunidades - Joyce L. Epstein y Karen Clark Salinas
Las escuelas comunitarias como estrategia eficaz de mejora escolar: una revisión de la evidencia - Anna Maier, Julia Daniel, Jeannie Oakes y Livia Lam
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