Publicado el 02 de mayo de 2023Actualizado el 02 de mayo de 2023
¿Viajaremos realmente a Marte?
¿Es este sueño imposible?
Las palabras "Terra incognitae" en los mapas antiguos eran un estímulo para los exploradores. Siempre hemos querido ir a descubrir tierras desconocidas. Desde el siglo XIX, además de los entornos terrestres, muchas personas se han fijado en nuestro planeta vecino, Marte. Desde entonces, científicos y autores se han interesado por la posibilidad de que haya civilizaciones en Marte, o de que los humanos vayan allí.
El multimillonario Elon Musk sueña con enviar allí a los primeros humanos hacia 2029. Salvo que, por el momento, no existe ninguna solución para transportar personas al Planeta Rojo. En primer lugar, porque el 50% de los robots enviados allí no han conseguido llegar, debido a que la atmósfera es mucho más fina que la de la Tierra. Además, o bien habría que encontrar la manera de poner a los terrícolas en una especie de hibernación en la que tuvieran menos necesidades básicas durante el viaje, o bien habría que encontrar la manera de proporcionarles suficiente comida, oxígeno, agua, etc.
Sin embargo, aterrizar en Marte no sería tan difícil. Sabemos más de la superficie de nuestro vecino que de la nuestra porque no tiene una masa de agua significativa. Por otra parte, la ausencia de campo magnético complicará la existencia de los humanos, muy vulnerables a los rayos ultravioleta y cósmicos. Ya no sabemos cómo proteger a los astronautas durante el viaje contra estas radiaciones...
Una vez allí, tendrían que instalarse en uno de los numerosos túneles de lava desenterrados por los científicos. Para vivir en el Planeta Rojo, será necesario encontrar la manera de crear agua y nutrientes para que el suelo sea fértil. Las cianobacterias podrían ayudar a conseguirlo, pero esto aún es objeto de debate. La idea de la terraformación propiamente dicha no cuenta con el apoyo unánime de los especialistas, muchos de los cuales creen que, salvo en zonas cerradas, sería imposible.
En resumen, Marte interesa con razón a los investigadores. Sin embargo, ver la posibilidad de un astro para volver a empezar es más ciencia ficción que ciencia.
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