Publicado el 16 de mayo de 2023Actualizado el 16 de mayo de 2023
El auge de la moda virtual
Vestir avatares se convierte en un mercado
El mundo de los videojuegos lo sabe bien: a los jugadores les gusta poder personalizar sus avatares. De hecho, cada año se ganan millones de dólares con la venta de "skins" (disfraces) para juegos multijugador, sobre todo. Incluso la industria de la moda se interesa por el mundo virtual. La llegada de mundos virtuales como metavers está atrayendo a muchos.
Así, las marcas empiezan a intentar abrirse camino en este mundo informático. Por supuesto, la industria textil no desaparecerá (siempre necesitaremos ropa), pero las casas de moda grandes y pequeñas entienden que los avatares pronto serán extensiones importantes de nosotros mismos. Por eso, cada vez son más las iniciativas que toman estas empresas.
Ya se trate de desfiles o pruebas de moda virtuales o de trajes NFT para añadir a las fotos, los artistas trabajan en este nuevo enfoque de la moda. Además, intentan recrear los tejidos de las modelos con el mayor realismo posible. Con la tecnología de modelado en 3D ya lo suficientemente avanzada como para reproducir casi cualquier material, los avatares del mañana podrán vestir vaqueros, seda, algodón y más como sus dueños de la vida real.
La intuición, a menudo olvidada en la formación de ingenieros, es sin embargo crucial para la innovación científica. La intuición no es un don mágico ni mera casualidad, sino el resultado de un complejo proceso neurológico que combina experiencia y sensaciones corporales. A veces, la intuición puede llevarnos a error cuando nos enfrentamos a sistemas complejos, pero es una habilidad que se desarrolla con la práctica y la vigilancia.
Binche es famosa por su Gilles. Su Museo Mumask es otra importante tarjeta de visita, meca del folclore local y mundial. Con el paso de los años, se ha convertido en un auténtico museo de etnografía comparada, que ofrece un asombroso viaje de descubrimiento por el mundo de las fiestas y rituales de todo el mundo.
Las escuelas aíslan a los jóvenes tras muros y a menudo se repliegan sobre sí mismas, en torno a planes de estudios, situaciones de aprendizaje y evaluación en las que los niños a veces tienen dificultades para encontrar sentido. Esta es la observación que hace Guillaume Sabin en "La joie du dehors": ¿cómo construir una pedagogía abierta al exterior, en la que los alumnos puedan encontrarse con los actores de la vida económica, cultural y social? Guillaume Sabin nos da algunas ideas.
Entonces, ¿qué es lo que ha picado a las instituciones educativas para que todas piensen que pueden producir programas de vídeo? Es el equipo. La disponibilidad de herramientas digitales relativamente asequibles y fáciles de usar ha hecho que la gente se olvide de que no se puede llegar a ser director, periodista o incluso un buen orador con un simple chasquido de dedos. La respuesta a estas primeras experiencias mediáticas fue a menudo cruel.