Publicado el 23 de mayo de 2023Actualizado el 23 de mayo de 2023
Entender la energía a través del salto con pértiga
Principios físicos simplificados por los saltadores con pértiga
La cuestión de la energía ha tardado mucho tiempo en comprenderse. Aunque está en todas partes en la naturaleza, ha costado a muchos físicos, entre otros, analizarla y ponerla en una ecuación. Aún hoy quedan zonas grises que los científicos están estudiando, pero nuestros conocimientos nos permiten explicar mejor los distintos tipos de energía. Muchas de ellas se utilizan en el deporte, especialmente en las disciplinas de salto. En efecto, se necesita mucha energía para despegar del suelo y aterrizar lo más lejos o lo más alto posible.
El salto con pértiga es especial porque abarca varios. Con la carrera se acumula energía cinética que da lugar al vuelo; cuanto más rápido se va, mayor es la ganancia, más se cuadra la velocidad. Después, la pértiga la transforma en energía elástica cuando se dobla. Además, la evolución de la madera a los materiales compuestos ha permitido saltos cada vez más altos, ya que son capaces de doblarse con fuerza sin romperse. Por último, la barra devuelve la energía en la de la gravedad dando al atleta la capacidad de girar y pasar la barra, idealmente sin tocarla.
Aprender sobre los seres vivos, con ellos, de ellos y sobre ellos, nos lleva del mero descubrimiento a la veneración. Es un paso esencial para proteger el planeta.
Nuestra materia gris también puede sucumbir bajo el peso de lo que le imponemos. Como un levantador de pesas que intenta ir mucho más allá del peso que puede levantar, podemos encontrarnos desbordados, con efectos nocivos para el resto de nuestra vida.
En muchas metrópolis modernas, ya no es raro encontrar vendedores ambulantes. Para llegar a fin de mes en un contexto de precariedad creciente, buscan ganarse la vida o completar sus ingresos vendiendo productos de origen a veces dudoso. Gauthier Bayle nos invita a adentrarnos en la realidad de esta profesión con su tesis "Comercio, engaño y decepción: etnografía de la venta ambulante en París".
La percepción que un alumno tiene de la escuela determina su éxito o su fracaso. Depende de la calidad del entorno (entorno familiar, relación alumno-profesor, entorno social) en el que vive.