Publicado el 23 de mayo de 2023Actualizado el 23 de mayo de 2023
Practicar la lectura rápida
Los secretos del campeón del mundo
Cada persona tiene su propio ritmo de lectura. Algunos devoran novelas en una noche, mientras que otros las dejan leer durante meses o incluso años. Kamel Kajout, ingeniero francés, es capaz de leer y comprender un libro de 300 páginas en 10 o 15 minutos. Esto le convierte en bicampeón del mundo de lectura rápida. Un método que, como él dice, ahorra tiempo, productividad y concentración. Pero, ¿cómo consigue descifrar las palabras tan rápidamente sin perder el sentido?
Primero analiza el libro. La portada, la contraportada (que lee en 15 segundos) y el contenido. Después se toma 30 segundos para imaginar un poco y comprender el esqueleto del libro. Luego empieza a leer y sigue su dedo constantemente. No importa el método (bolígrafo o tutor), siempre que la guía sea visual. Esto le permite mantenerse concentrado en la lectura.
Practicar la coherencia cardiaca le ayuda mucho. Se trata de una técnica de respiración, de unos 5 minutos de duración, ligeramente parecida a la meditación. Por último, aconseja tomar notas, es decir, resumir un libro con palabras clave.
Además de las dimisiones, que son el último estadio de la desvinculación, también hay que entender que los profesores que no quieren asumir el riesgo de pérdida de ingresos asociado a la dimisión adoptan otras estrategias para protegerse: participación en otras actividades, solicitud de trabajo a tiempo parcial, baja por enfermedad, etc. Parece que la escuela no sabe adaptarse a los nuevos contextos y cambios de la sociedad, tanto por parte de los alumnos como de los profesores.
¿La inteligencia artificial, como el turco mecánico, no ofrece una ilusión de poder? Si admitimos que la inteligencia es sólo la capacidad de producir rendimientos cognitivos. Pero para llevar a cabo interacciones fructíferas con su entorno, ¿puede haber una verdadera inteligencia artificial?
El valor se consigue mediante acciones y compromisos que se traducen en hechos. Estas acciones demuestran que valoramos. Cuatro cosas fáciles, que no cuestan necesariamente mucho dinero, pero que dirigen la acción, crean ambiente, facilitan la vida y permiten que todo el mundo participe.
Estamos hablando de una profesión muy bonita, la de profesor.