La digitalización del planeta ha traído consigo profundos cambios. Personas de orígenes diferentes pueden ahora intercambiar información a miles de kilómetros de distancia, sin moverse ni un centímetro, a una velocidad vertiginosa. En resumen, las fronteras se están disolviendo y el mundo está ahora verdaderamente interconectado. Ante esta revolución, en algún momento hubo que establecer un vocabulario adaptado a la nueva situación, que reflejara la complejidad del fenómeno y, al mismo tiempo, hiciera comprensible para los profanos esta herramienta de comunicación sin precedentes.
Llegados a este punto, surgen dos inquietudes: ¿debemos romper totalmente con el vocabulario tradicional, que está demostrando ser limitado en su capacidad para traducir la nueva realidad que ofrece la tecnología digital, o debemos ser creativos e innovadores, dado el contexto? En lugar de estas propuestas, la jerga digital, fuertemente tomada de la cultura anglosajona e inspirada en realidades ya existentes, ha tomado naturalmente el relevo como elemento explicativo.
En esta búsqueda de equivalencias, la lingüística ha hecho de las suyas. Las evocaciones, o más exactamente las metáforas procedentes de diversos ámbitos, han sido de gran utilidad. Está claro que estas metáforas están en el corazón de la tecnología digital. Pero, ¿en qué consisten? ¿Son tan eficaces como parece? ¿Por qué utilizar metáforas?
Metáforas en el uso digital
A partir de realidades existentes, el lenguaje digital procede de varias fuentes, como el vocabulario líquido (en referencia a todo lo que tiene que ver con el agua) y el vocabulario epidemiológico, entre otros.
Agua
Hemos registrado una serie de evocaciones relacionadas con los ámbitos marítimo, fluvial e hidráulico, como navegar, arrastrarse o gatear, navegar, exponerse al phishing o a los piratas. Así, en Internet, se navega como un surfista sobre olas gigantes, se navega gracias a Explorer como el capitán de un barco, pero también se puede estar expuesto al phishing y a los piratas.
Bio
En cuanto a la metáfora epidemiológica, el término viral es el más utilizado. Por un lado, a través de la calificación de cuerpo extraño perjudicial para el funcionamiento de la máquina, virus, y por otro a través de neologismos en el ámbito de la comunicación digital. También se habla de marketing viral. Aquí, la viralidad de la comunicación, lejos de ser necesariamente nociva como ocurre en el ámbito de la medicina, se refiere simplemente a una fuerte capacidad de difusión de la información, a imagen de los virus biológicos.
Desde este punto de vista, tanto en un caso como en otro, está claro que la fuente del lenguaje digital es plural y que la tecnología digital está dotada de simbolismos e imágenes que permiten "organizar una red de analogías en torno al término organizador", como dice Jamet. Sin embargo, ¿no oscurece esta referencia a una realidad tangible la comprensión de la palabra recién contextualizada?
Los límites de la metáfora
Si bien es cierto que la metáfora tiene un gran poder evocador, también tiene sus límites a la hora de ser comprendida por el receptor. Consciente de ello, Ugo Roux, en su artículo "La métaphore numérique et ses limites" (La metáfora digital y sus límites), señala que el mal uso de la metáfora viral, desde un punto de vista político, como herramienta de estigmatización y exclusión le ha dado mala fama. En consecuencia, cualquier asociación de sustantivos seguida de "viral" inspiraría en el hablante lo nocivo, lo aterrador, lo amenazador y lo detestable; ya que el virus es un cuerpo extraño, un enemigo al que hay que combatir y eliminar. Wilson va aún más lejos y bromea diciendo que si alguien se dirigiera a él como "vendedor viral", sin duda correría a ponerse a cubierto.
Aparte del reconocido fracaso de la metáfora para comprender, Morelli señala la relatividad de la representación de los objetos metaforizados. Para explicar esta relatividad, invoca a Gaston Bachelard, quien, basándose en la insuficiencia de la geometrización de la representación, reconoce que "tarde o temprano, en la mayoría de los campos, nos vemos obligados a constatar que esta primera representación geométrica, basada en un realismo ingenuo de las propiedades espaciales, implica conveniencias ocultas, leyes topológicas menos claramente solidarias con las relaciones métricas inmediatamente aparentes, en resumen, vínculos esenciales más profundos que los vínculos de la representación geométrica familiar". En otras palabras, la relatividad de la metáfora toma su esencia de la descontextualización del objeto enunciado.
A pesar de los equívocos que a menudo nos llevan a asociar un objeto enunciado a un elemento evocado, la metáfora se ha apoderado del sector digital. ¿Cómo se explica esto?
¿Por qué el uso de metáforas?
El sector digital no es el único que utiliza el poder evocador de las metáforas. En cualquier caso, según Hess, esta figura retórica cumple dos propósitos:
- Por un lado, hace accesible un concepto,
- y por otro, sirve para pensar sobre un objeto.
La tecnología digital no es una excepción. Desde este punto de vista, Morelli señala que el uso de metáforas "va de la mano de una necesidad profesional y a veces científica de imaginar situaciones, de simplificar su comprensión inmediata mediante el poder evocador del uso metafórico de nociones preexistentes, y de facilitar así su circulación a través de las redes". En otras palabras, el objetivo de la metaforización digital es circunscribir los campos de intervención de los profesionales, hacer más digeribles los conceptos y facilitar su circulación por las redes.
En resumen, las metáforas están en el corazón del mundo digital y desempeñan un papel fundamental para hacerlo accesible a todos. Incluso si esta metaforización tiene límites en términos de inteligibilidad debido a la descontextualización del objeto enunciado.
Además, si hay que decir algo sobre las metáforas en el mundo digital, es que hay que saber de qué se está hablando, ya que de lo contrario no se podrán establecer analogías y, por lo tanto, captar el verdadero sentido de la metáfora, ya que ésta puede referirse a un ámbito disciplinario específico. De lo contrario, se utiliza la metáfora sin saber a qué se refiere.
Referencias
BERNARDOT Marc, 2018, " Plongée dans les métaphores et représentations liquides de la société numérique ", réseaux communication et territoires, p. 29-60, en línea
https://doi.org/10.4000/netcom.2886
MORELLI Pierre, 2017, "De l'emploi des métaphores dans la communication numérique. S'interroger au-delà des apparences immédiates", Conferencia internacional Comprender la transición V. Desarrollar la comunicación a través del diálogo/Comprender la transición V. Developing communication via dialogue, Facultad de Periodismo y Ciencias de la Comunicación (FJSC, Universidad de Bucarest, Rumanía); Université Lumière Lyon 2, pp.9-24, en línea https://hal.univ-lorraine.fr/hal-01721578
ROUX Ugo, "La métaphore virale et ses limites", Technologie de l'information, culture et sociétés, en línea https://journals.openedition.org/terminal/7299
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