Publicado el 17 de enero de 2024Actualizado el 17 de enero de 2024
Hablar del clima con eficacia
¿Cómo podemos dejar de caer en los mismos patrones de debate?
No es fácil hablar del clima. Dada la trayectoria que llevamos, los ánimos se caldean, no es un juego de palabras, cuando se trata de debatir el tema. Las generaciones más jóvenes pueden ver la catástrofe que se avecina y critican la inacción de las generaciones mayores, que gritan alarmismo, señalan con el dedo a otras naciones o se hunden en el cinismo. En resumen, es una situación que no contribuye en nada a fomentar la acción individual y colectiva para mejorar la situación medioambiental.
En este podcast de Le Monde, la climatóloga Valérie Masson-Delmotte explica cómo consigue hablar del clima y hacer que lo entienda el mayor número posible de personas, desde familiares a políticos.
Para empezar, nunca se posiciona como conferenciante, lo que correría el riesgo de alienar a su público.
Se centra más en lo que acerca los puntos de vista que en lo que los separa. Tanto más cuanto que los sondeos de opinión muestran que en general, salvo un pequeño porcentaje, la gente quiere trabajar para reducir su huella de carbono.
También trata de entender la visión del mundo de los demás para averiguar dónde están sus intereses y explicarles cómo pueden verse afectados por el cambio climático.
La idea es enseñar tanto a los ingenieros de la industria petrolera como a los políticos que, al final, ganarán más de lo que pierdan.
Pero no suaviza el golpe. La situación es grave e incluso puede resultar deprimente. Se ha perdido tiempo, pero como ella dice muchas veces, aún es posible actuar. Han surgido soluciones concretas, y bastaría con el esfuerzo de organismos públicos y otros para lograr avances sustanciales.
También es necesario desmontar la retórica de las coartadas para no hacer nada. No es fácil, y puede ser frustrante, pero desmontando estas ideas una a una, con buena voluntad, podemos abrir la posibilidad de convencer a una parte importante de los escépticos. Por último, sugiere que desconfiemos de todas las promesas "verdes" de las empresas que intentan sacar provecho de las preocupaciones modernas sin demostrar sus afirmaciones.
¿Existe un vínculo entre lengua, nación, cultura y política? ¿Podemos cambiar nuestra lengua para mejorar nuestra autoestima? ¿Cómo ha afectado el impacto del colonialismo a la identidad cultural y lingüística de las naciones? La cuestión de Ucrania sigue en boca de todos, ¿está experimentando también un cambio lingüístico en sus horas más oscuras?
El énfasis excesivo en la cultura global y su brillo crea un énfasis insuficiente en la cultura local y las raíces locales. El efecto de este fenómeno es que los jóvenes se proyectan a sí mismos y a su futuro fuera de su territorio. Se proyectan fuera de su propio marco temporal y de sus posibilidades reales.