Publicado el 24 de enero de 2024Actualizado el 24 de enero de 2024
Aprender a escribir a mano en Francia y Alemania
¿Cuáles son las diferencias entre los dos vecinos?
Aunque sean vecinos, Francia y Alemania tienen visiones educativas diferentes. Aprender a escribir, por ejemplo, se aborda de forma diferente en cada país. Arte, que reúne a las dos culturas, ha querido analizar los dos enfoques de la caligrafía.
En Francia, los niños empiezan desde la guardería. Aprenden mayúsculas y minúsculas cursivas antes de empezar la escuela primaria. Todo comienza con actividades gráficas como el dibujo para comprender los gestos que acabarán aplicando y las formas lineales y redondas de su entorno. Los niños franceses practican la escritura y, sin saber leer, comprenden que son los portadores del significado.
En Alemania, los niños de preescolar también practican un amplio abanico de actividades plásticas, como el collage, el dibujo y el modelado. Al igual que en Francia, los profesores enseñan a los niños a coger bien el lápiz. Luego practican a escribir muchas veces su nombre de pila en mayúsculas. Por eso, los niños alemanes tienen que familiarizarse con la escritura y la lectura desde que empiezan la escuela primaria. Así pues, aprenden las letras individualmente y las formas en minúsculas. En el segundo curso de primaria, practicarán la escritura cursiva según las directrices establecidas por el Kulturministerium de su Estado federado. Algunos utilizarán una versión simplificada diferente en función de si el condado perteneció en el pasado a Alemania Occidental o a Alemania Oriental, o adoptarán una versión que se aproxime al latín.
En definitiva, los dos sistemas son equivalentes. Cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero al final, todos los alumnos acaban desarrollando su propio estilo de escritura al salir de la escuela primaria.
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