Publicado el 14 de febrero de 2024Actualizado el 14 de febrero de 2024
¿Nos dejará en paro la robotización?
¿Están realmente en peligro los puestos de trabajo?
Desde hace algunos años, los temas de la automatización y la robotización están en boca de todos. Es cierto que el sector ha progresado mucho en las últimas décadas. Algunos incluso han conseguido producir robots humanoides bastante ágiles. Pero la cuestión controvertida es el efecto de su introducción en las actividades humanas. Cuando algunos estudios hablan de que el 47% de los empleos están automatizados, resulta escalofriante. ¿Seremos todos sustituidos por máquinas?
Como muestra este informe, hay que matizar la cuestión de la robotización. ¿Qué entendemos por automatización de puestos de trabajo? En general, son las tareas (a menudo tediosas) de las que se encargan los robots. Pero una profesión no se compone de una sola tarea. Una misma profesión desempeñará diferentes actividades, muchas de las cuales son difíciles de realizar para las máquinas. Todo lo que tiene que ver con el contacto humano, la destreza fina o la creatividad, por citar sólo algunas, no puede ser imitado al 100% por la robótica.
Ni siquiera los vídeos de robots haciendo payasadas son representativos de la realidad. Obedecen a un programa concreto para conseguirlo; pídales que se desvíen de él y de repente serán mucho menos impresionantes. De hecho, aunque algunas profesiones corren más peligro, no hay que olvidar que esta tecnología también requerirá nuevos empleos para regular estas máquinas, repararlas, idear nuevas misiones, etc. Así que la sustitución masiva de humanos por robots no es algo que podamos esperar en un futuro próximo.
Existe la creencia generalizada de que algunas personas nacen genios, mientras que otras tienen que conformarse con un rendimiento medio. Pero esta creencia, que ha tenido una gran repercusión en los fundamentos mismos de nuestro sistema educativo, se ve cada vez más cuestionada por los recientes descubrimientos de la neurociencia.
El planteamiento forma parte de un movimiento más amplio para replantear la educación, cambiando los puntos de referencia tradicionales centrados en la carrera profesional, elevando los objetivos mucho más allá de la adaptación al trabajo e integrando otros valores como la naturaleza, la salud y el desarrollo sostenible. Convertirse en autor de la vida y no sólo en consumidor de recursos
Tomarse tiempo para hacer cosas por uno mismo o por los demás... Sólo tienes que sacar la cabeza de la arena antes de que sea demasiado tarde. Podrás aprovecharlo, sentirte útil o desarrollarte personalmente.
A primera vista, las matemáticas pueden parecer un poco abstractas para un niño. Se les presentan términos y conceptos vagos. El método Singapur ayuda a los alumnos a concretar los preceptos al principio, haciéndolos gradualmente más abstractos. Pero, ¿en qué medida encaja en el sistema francés?