Publicado el 08 de mayo de 2024Actualizado el 08 de mayo de 2024
¿Convertirse en adulto significa renunciar a la juventud?
Las paradojas de una sociedad que idealiza la juventud
"¡Disfrútalos! Son los mejores años de tu vida". Todos hemos oído estas palabras cuando estábamos al final de la adolescencia y al principio de la edad adulta. El mensaje es que después las cosas se vuelven menos emocionantes y que envejecer no es más que una larga serie de desilusiones. Es un mensaje bastante nihilista que puede explicar por qué a tanta gente le cuesta llamarse adultos.
La filósofa estadounidense Susan Neiman ha señalado las paradojas de una sociedad que sigue infantilizando a los adultos. ¿Qué es el nuevo iPhone o el último coche de un fabricante si no juguetes diseñados para hacernos olvidar el estado del mundo?
Mientras tanto, nos burlamos de quienes quieren cambiarlo, alegando que son infantiles, inalcanzables, etc. Esta inversión de las cosas ha levantado algunas cejas en el filósofo, que recoge la afirmación de Kant de que ser adulto significa ver el mundo tanto como es como como debería ser, y trabajar para acercar estas dos visiones. Hay que reconocer que esto es más incómodo, pero sería un enfoque verdaderamente maduro que nos permitiría no traicionarnos a nosotros mismos mientras crecemos.
En ordenadores y dispositivos móviles, hay una plétora de aplicaciones para tomar notas. Sin embargo, cuando se les encuesta, los alumnos siguen sintiendo un gran apego por los escritos a mano. ¿Por qué elegir una de las dos cuando existen soluciones que permiten la coexistencia de ambas formas? Hay soluciones interesantes.