Desde la última versión del libro de diagnóstico DSM, los trastornos "dis" se denominan trastornos específicos del aprendizaje. Sin embargo, sea cual sea su nombre, siguen siendo muy fatigosos en el día a día de los afectados. En general, los cerebros 'normales' acaban automatizando principios como la lectura, la aritmética, la escritura, etcétera. Sin embargo, quienes padecen estos trastornos no pueden confiar en estos mecanismos.
Es el caso, en este programa de radio, de Mélody, una estudiante de máster que tiene que convivir a diario con la dislexia, la disortografía, la discalculia y el trastorno por déficit de atención. Es un cóctel bastante potente, que llevó a algunas personas de su vida a decir que nunca llegaría lejos en sus estudios. Afortunadamente, esta predicción resultó ser completamente errónea. Sin embargo, como cuenta la joven, estas dificultades añadidas le exigen más tiempo que a sus compañeros para leer, redactar trabajos o hacer exámenes.
Durante mucho tiempo, las dificultades específicas de aprendizaje se vincularon a una falta de inteligencia. Ahora sabemos que esto no puede estar más lejos de la realidad. Se trata simplemente de disfunciones, cuya causa aún no se comprende del todo, que complican ciertas habilidades.
Es más, los mundos francófono e anglófono son más propensos a estos problemas, dado el gran número de fonemas y reglas específicas, si comparamos estas dos lenguas con, por ejemplo, las llamadas lenguas fonémicas como el italiano. El apoyo tanto de la familia como de la escuela parece ser la clave para que personas como Mélody puedan prosperar a pesar de todo.
Duración: 32min52
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