Publicado el 05 de marzo de 2025Actualizado el 05 de marzo de 2025
La estrategia antifrágil en tiempos de incertidumbre
Prepararse para los peligros en lugar de afrontarlos
La década de 2020 habrá sido de gran incertidumbre. La pandemia de cólera, los conflictos armados, la extrema polarización de la política, etcétera. Muchos de ellos son cisnes negros, es decir, crisis imprevistas que obligan a todo el mundo a actuar.
Otras, sin embargo, como la crisis climática, son visibles y esperadas desde hace años. Sea cual sea la situación, debemos saber cómo comportarnos. El peligro de la fragilidad es sufrir las réplicas y acabar maltrechos tras una crisis.
La estrategia "antifrágil", como la explica este profesor de HEC París, consiste en saber diagnosticar las debilidades o vulnerabilidades de una organización para colmar ciertas lagunas. En segundo lugar, exige preparar planes en caso de grandes inestabilidades inesperadas.
¿Cómo podemos reaccionar para no encontrarnos simplemente en una situación de gestión de crisis? ¿Qué podemos adaptar para responder mejor a las distintas variables que puedan surgir? El especialista pone el ejemplo de grupos "antifrágiles" como GAFAM, que se recupera rápidamente de los acontecimientos actuales, y de las fuerzas armadas, que son capaces de ajustarse a las realidades de un conflicto o situación.
Tener TDAH es un poco como "ser un hombre redondo en una tierra de cuadrados". Las dos formas no tienen las mismas propiedades y no se calculan de la misma manera, ¡pero todas son formas geométricas!
La mayoría de los niños aprenden experimentando con los elementos de su mundo. ¿Qué pasaría si las escuelas también siguieran este camino? Cada vez más, sobre todo en la educación de adultos, se adopta este enfoque de aprendizaje experimental, en el que los alumnos se enfrentan a problemas ficticios o reales que tienen que resolver. Algunos incluso se atreven a decir que es la pedagogía del futuro.