Publicado el 02 de abril de 2025Actualizado el 02 de abril de 2025
Los economistas, ¿los peores adivinos que existen?
¿Por qué no ven venir la crisis?
2008: llega una de las mayores crisis económicas del mundo. Los economistas del mundo no vieron el hundimiento del mercado inmobiliario estadounidense, que repercutió en todo el planeta. Resultado: desde entonces, estos especialistas han sido señalados por sus desastrosas previsiones. Pero, ¿es realmente culpa suya?
Es importante entender que la predicción económica no incluye a todos los economistas, sino sólo a los interesados en analizar situaciones pasadas y futuras. Sobre todo porque no todos los economistas están de acuerdo en la visión económica. Cuando se creó, algunos empezaron a trabajar con ecuaciones, mientras que otros decían que no debían utilizarse a toda costa. Las guerras de capilla están de actualidad en economía y jugarán a favor de los pronósticos y las sugerencias para resolver los problemas venideros.
De hecho, las previsiones económicas no pueden precisar con detalle las posibles crisis. Es posible pintar un cierto cuadro de las cosas por venir, pero éstas pueden verse totalmente frustradas por acontecimientos imprevisibles como una pandemia, un conflicto, cambios en el clima o un imprevisible presidente estadounidense.
Los videojuegos solían requerir que los jugadores se concentraran únicamente en una pantalla, pero esto está cambiando. Los juegos omnipresentes requieren que los jugadores inviertan en la realidad y en una pantalla que muestra los elementos del juego. Un planteamiento que puede utilizarse tanto en el sector cultural como en el educativo.
¿Puede la tecnología digital ayudar a crear vínculos? El debate sigue abierto entre los especialistas. Una cosa es cierta, las aplicaciones de comunicación ayudaron a superar los múltiples confinamientos durante el covid-19.
Entre las clasificaciones y nomenclaturas que los logopedas utilizan para categorizar las afecciones y la naturaleza de las características específicas de estas afecciones que su práctica pone de manifiesto, existe una dicotomía que exige nuevas clasificaciones del habla y del lenguaje. La tesis de Frédérique Brin-Henry nos adentra en un mundo en el que la lingüística y la logopedia se complementan y enriquecen mutuamente.
En el caso que aquí se presenta, el contexto habitual de desarrollo concertado del proyecto ha sido un factor fundacional, que ha hecho posible tanto la consecución de los objetivos como el cumplimiento del calendario relativamente apretado. Es también este contexto el que permite predecir que este proyecto tiene todas las posibilidades de salir adelante, porque cuenta con el apoyo no sólo de los políticos, sino también genuino de los residentes implicados en su desarrollo.