Publicado el 03 de junio de 2025Actualizado el 05 de junio de 2025
El contrato social negado a las personas con discapacidad
Estas personas situadas al margen de la sociedad
Nos gusta creer que todos los seres humanos tienen las mismas oportunidades y forman parte de la sociedad como los demás si actúan adecuadamente. Sin embargo, las personas con discapacidad pueden hacer de todo y seguir sin tener los mismos derechos que los llamados "sin discapacidad", un término que ya muestra la condescendencia presente en la esfera social.
Dado que las situaciones de discapacidad son múltiples y complejas, nunca debería haberse utilizado el icono del hombre en silla de ruedas por su simplismo. La realidad es heterogénea y afecta a millones de individuos que, a lo largo de su vida, tendrán limitaciones temporales o permanentes que requerirán adaptaciones.
Salvo que nadie quiere realmente hacer estas adaptaciones. Los transportes públicos y las viviendas siguen estando en gran medida sin adaptar. Las empresas francesas prefieren pagar multas antes que contratar a personas con "limitaciones".
Cada día, las personas con discapacidad escuchan discursos que las compadecen o las admiran, y algunos incluso se atreven a decir que, en tal situación, se quitarían la vida. De ahí la importancia de recordar que no son estas personas las que suponen un obstáculo para la sociedad, sino que somos nosotros quienes, con un equivocado sentido de la superioridad, les ponemos trabas.
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