Publicado el 23 de septiembre de 2025Actualizado el 24 de septiembre de 2025
No más límites a la imaginación con la IA
Casi todo es posible
Las artes siempre nos han permitido ampliar los límites de la imaginación humana. Desde los primeros cuentos junto a la chimenea hasta las películas más taquilleras de hoy, hemos buscado constantemente herramientas para captar nuestra imaginación. La inteligencia artificial parece ser la próxima herramienta que dará lugar a producciones sorprendentes.
Como muestra este reportaje de ARTE, hoy en día la IA puede hacer (casi) cualquier cosa. ¿Realizar versiones de canciones modernas de artistas ya fallecidos? Eso está al alcance de la mano. Elaborar propaganda falsa o imágenes ucrónicas, nada más fácil. Algunos cineastas han realizado cortometrajes utilizando Midjourney para representar los sueños o pensamientos de los niños. Todo ello sin necesidad de desplazar un enorme equipo, buscar actores y decorados, etc. Todo se puede producir a partir de simples frases escritas y sugeridas a los motores.
Pero esto no es neutro, como señala la especialista Kate Crawford, entrevistada en el reportaje, quien recuerda que la IA no es más que la continuación de un largo proceso que comenzó con una cierta globalización del mundo y de las técnicas de comunicación. Por ejemplo, la centralización de ideas de Silicon Valley es la fuerza motriz de los algoritmos actuales, lo que no representa necesariamente la organización tal y como es en la naturaleza.
Cualquier ciudad o región es susceptible de ser visitada por veraneantes en busca de nuevos paisajes. La industria turística se basa en ello y ofrece muchos servicios para estas personas. Algunos, sin embargo, prefieren salirse de los caminos trillados. En este contexto han surgido los greeters, ciudadanos que presentan a grupos muy reducidos el lugar donde viven desde los ángulos que les fascinan. Una forma popular de turismo participativo.
El espíritu del clasicismo, "el aprendizaje moral de la libertad y la nobleza (o la belleza)", parece estar tan a gusto en Internet como en el constructivismo social. Platón y Sócrates estarían perfectamente en casa, si la escuela fuera realmente "clásica".
Nuestra atención revolotea, se abre, se centra, se fija, se dispersa. También es codiciada y se distrae fácilmente, a menos que la dirijamos. Buenos consejos para controlarla mejor.