Publicado el 10 de diciembre de 2025Actualizado el 10 de diciembre de 2025
AI, la identidad más suave
¿El fin de la singularidad?
Nos encontramos en un momento crucial en el que las imágenes generativas están haciendo acto de presencia. La Inteligencia Artificial es capaz de crear imágenes, música y vídeos asombrosamente realistas en todos sus detalles. Sin embargo, cualquiera que se interese por el fenómeno se da cuenta de una cosa: hay algo inquietante en estas imágenes producidas por algoritmos. Algo inhumano. Y con razón, como muestra este reportaje muy artístico de ARTE, la singularidad está desapareciendo.
Las inteligencias artificiales no crean. Podría pensarse que sí, pero en realidad sólo reproducen. Como muy bien dice el investigador en ciencias de la información Philip Di Salvo, cuentan. Es lo único que saben hacer. Calcular estadísticamente según nuestras peticiones para ofrecer una respuesta, una creación próxima, sin imaginar. Así que parten de un marco preexistente que no pueden cuestionar. Así que si el marco es sexista, racista o se basa en aspectos patriarcales, todo lo que se les ocurra estará teñido de eso.
Lo que resulta aterrador para el futuro de la IA es la pérdida de singularidad. Las imágenes diseñadas muestran un lado más suave, que no logra reproducir las sombras humanas, las diferencias, esos pequeños rasgos que nos hacen ser lo que somos. Tanto más cuanto que pronto llegaremos a un punto -y probablemente ya estemos en él- en el que las IA ya no se alimentarán únicamente de fuentes humanas, sino también de antiguos cálculos del algoritmo o de otros.
Estamos, pues, al borde de la normalización. Depende de los creadores, de los artistas y de nosotros, los humanos, que junto a la IA haya producciones reales con imperfecciones y aspectos únicos.
La IA, una ayuda para la toma de decisiones empresariales, también se está convirtiendo en una herramienta en la lucha contra la desinformación. Una metodología de IA para identificar la manipulación de la información.
El sistema experto recopila datos, reglas y contextos y produce inferencias deducidas o inducidas. Puede tener en cuenta una gran cantidad de datos y mejorar así la toma de decisiones. Al permitir la transferencia de conocimientos entre empleados antiguos y nuevos, también contribuye a la estabilidad de las empresas y a la calidad de la producción.
Todo el mundo habla de la innovación como la solución definitiva, pero tenemos que fijarnos en los niveles individual, colectivo y social para ver los beneficios, pero también los límites, de esta intención de aportar algo nuevo a una organización.
En educación, el potencial del "posicionamiento" es real y la explotación de sus posibilidades aún está en fase de desarrollo. Descubra algunas aplicaciones sorprendentes.