Publicado el 11 de febrero de 2026Actualizado el 11 de febrero de 2026
¿Se apagan definitivamente los fuegos artificiales?
Repensar el ocio nocturno
Hace más de mil años que se utiliza la pólvora no sólo para la guerra, sino también como entretenimiento. Los primeros fuegos artificiales se fabricaron en China, y su popularidad ha crecido en todo el mundo a lo largo de los siglos. Hoy en día, se asocian a celebraciones nacionales, competiciones deportivas, la llegada del Año Nuevo, etc.
Pero en la actualidad, los espectáculos pirotécnicos son cada vez menos populares, sobre todo en Europa Central. Cada vez más gente se da cuenta de los aspectos nocivos de estos ruidosos espectáculos, que repercuten en la fauna silvestre asustada por las explosiones, en el medio ambiente, ya que los diversos productos químicos utilizados para producir los colores acaban en los cursos de agua, e incluso en la salud humana.
De hecho, los espectáculos pirotécnicos repercuten en la salud auditiva y pulmonar de las personas. Por ello, muchos miran hacia el futuro de estos espectáculos. Los científicos intentan crear los mismos efectos colorantes con productos que no contaminen.
Otros optan por alternativas igual de coloridas, pero respetuosas con el medio ambiente. En Austria, por ejemplo, una estación de montaña ha optado por utilizar luces LED y juegos de agua que son mucho menos contaminantes, utilizan una fuente reutilizable y no tienen efectos nocivos para la flora y la fauna.
Mucha gente también está interesada en los espectáculos con drones, que pueden crear escenas espectaculares en cielos oscurecidos e incluso contar historias con más facilidad. Los pequeños aparatos recargables podrían quizá poner fin al ya menguante reinado de la pirotecnia.
Un individuo puede considerarse un sistema dinámico capaz de aprender. Si la empresa también puede considerarse un sistema dinámico capaz de aprender, ¿pueden transferirse a una organización las condiciones necesarias para que un individuo aprenda, de modo que ésta se convierta a su vez en aprendiz?
Disminución de la atención, búsqueda de rapidez, aburrimiento... éstas son las características de muchos jóvenes de hoy. Probablemente se deba a las múltiples exigencias que les imponen los distintos medios de comunicación. Nuestros jóvenes son multitarea: ¿cómo ayudarles a desarrollar su capacidad de concentración?
Pensar juntos no es coleccionar ideas o extraer la mejor. Pensar juntos es el fruto de una confrontación, una chispa que brota como la de los pedernales que se frotan entre sí. Querer evitar la confrontación es privarse de los frutos de la fertilización cruzada.
Todo el mundo necesita jugar. Fomenta la creatividad y el conocimiento a través de la experimentación, pero también es una forma eficaz de expresarnos sin riesgo, de manifestar nuestras emociones y de reproducir escenas de nuestra vida. El juego nos ayuda a relativizar las situaciones a las que nos enfrentamos, a desarrollar una mejor comprensión de nuestro mundo interior y de nuestro entorno social, y a encontrar o redescubrir nuestras capacidades intrínsecas.
Soledad social e individual. La soledad como sentimiento o como realidad, en realidad el tema es complejo pero la clave, el punto común se basa en que cada ser humano aprenda a ser o a sentirse autónomo frente a esa misma soledad. Es un tema esencial para la sociedad y que hay que enseñar.