Publicado el 16 de febrero de 2026Actualizado el 18 de febrero de 2026
Cuando la moda se convierte en un cálculo: la IA redefine nuestros armarios
Mayor uso de asistentes de inteligencia artificial en las tiendas de moda y en el hogar
No sabes qué ponerte hoy. ¿Te parece complicado elegir las prendas adecuadas? ¿Y si la inteligencia artificial pudiera hacerlo por ti? Cada vez más grandes marcas y servicios de alquiler y compra de ropa ofrecen servicios que utilizan algoritmos para ayudarte a elegir tu próximo modelito. Están asumiendo el papel de los "personal shoppers" de antaño. Estas personas, con sus conocimientos de moda, acompañaban a los clientes a las tiendas para ayudarles a elegir la ropa que se adaptaba a su figura, tono de piel, personalidad, etc.
Hoy no es necesario pagar por este servicio. Basta con pedírselo a un sistema de inteligencia artificial, que será capaz de tomar decisiones en función de la estatura, la postura, la estación del año, el tiempo, etc. Puede calcular más rápido que nadie en el mundo. Puede calcular todos los elementos más rápido que nadie, de modo que puede sugerir diferentes conjuntos. La inteligencia artificial no crea, sino que se basa en la información que posee para ver qué colores son los más solicitados, qué tipos de ropa son los más apropiados para una figura determinada, etcétera.
De este modo, estandariza lo que se lleva en función de los datos que posee. Por no hablar del hecho de que estos asistentes también animan a la gente a comprar ropa nueva todo el tiempo.
La mayoría de las utopías son difíciles de alcanzar. Sin embargo, hay una que puede aplicarse: eliminar gradualmente los coches de las ciudades. Todos los modelos matemáticos muestran que es posible seguir desarrollando la ciudad en torno al coche. Muchas ciudades de todo el mundo están empezando a expulsarlas. Políticas facilitadas por los confines del covid-19.
¿Cómo ofrecer a todos la posibilidad de prosperar a pesar de las diferencias socioeconómicas? Una de las soluciones más propuestas es la de las escuelas mixtas. Es una solución que lleva años debatiéndose, pero que sigue sin lograr consenso.
No basta con tener razón; hay que demostrarlo. Defenderse exige, por tanto, utilizar métodos adecuados para probar la veracidad de los hechos o demostrar el propio punto de vista, por erróneo que sea.