Temáticas de la semana

Cuestión de certeza

¿Cómo podemos estar seguros de algo? La relación entre certeza y observación parece obvia, pero si consideramos la certeza como un estado dinámico, en muchos casos la certeza trasciende los datos y se desplaza hacia el lado de la competencia, vista como la capacidad de responder a la incertidumbre. Sea cual sea la situación, una persona competente da una respuesta adecuada; devora la incertidumbre y consigue sus objetivos.

¿Cómo se puede estar seguro de lo que se sabe? En las evaluaciones formativas, el grado de certeza que siente un alumno sobre sus respuestas es mucho mejor indicador del aprendizaje que las respuestas, aunque sean correctas. Cuando los conocimientos están bien situados y se dominan las destrezas, entonces es posible enfrentarse a lo inesperado en el entorno de referencia. Si el efecto Pigmalión y los "resultados esperados" ponen en entredicho la posición del formador o facilitador, éste puede superarlos en la medida en que sea consciente de estos sesgos.

¿Cómo podemos estar seguros de lo que observamos? Con nuestros sentidos, siempre hay alguna duda, sobre todo si la observación parece increíble. El relato del viaje de Piteas (325 a.C.) muestra lo difícil que es comunicar una observación cuando rompe con las convenciones. Había visto auroras boreales, el sol de medianoche, narvales, icebergs y mares de hielo, pero nadie creyó su descripción porque parecían muy alejados de la experiencia común. Cuando un científico propone un descubrimiento o un nuevo sistema de referencia, como les ocurrió a Copérnico y a muchos otros, a los humanos no nos gusta que se pongan en duda nuestras certezas.

También es una buena práctica corroborar la información procedente de varias fuentes y en varios niveles de reflexión u observación. El método científico es fundamentalmente un método para aumentar la certeza en un contexto específico. Esta es su limitación, ya que no se adapta bien a la complejidad. Permitir la discusión y el debate no es un lujo en educación, sino un elemento fundamental en el desarrollo de la certeza, siempre que el problema sea complejo.

A otro nivel, la certeza puede ser superada por la fe, que puede mover montañas, pero que también puede hacer perder la cabeza cuando es mera convicción. Basta la aparición de un "milagro" médico o tecnológico para que la gente pierda la capacidad de pensar.

En educación, se supone que debemos enseñar cosas probadas, útiles y seguras. También se supone que debemos enseñar competencias en contextos distintos a los del aula. En los libros o en las bases de datos sólo encontramos información; la certeza la acabará encontrando el alumno al que se le haya enseñado la posibilidad de dudar y las habilidades para reducir la incertidumbre en la realidad.

Denys Lamontagne - [email protected]

Ilustración: Shutterstock - 2603039447

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