Publicado el 11 de junio de 2026Actualizado el 11 de junio de 2026
¿Qué más da un Premio Nobel?
Testimonio de Anne L'Huillier
Cada año, en torno al mes de octubre, la Fundación Nobel anuncia sus distintos galardonados. Por supuesto, el Premio de la Paz es uno de los más "populares", pero también se conceden varios en el ámbito de las ciencias, como la medicina, la economía y la física. Pero, ¿recibir este tipo de premios en el mundo de la ciencia cambia la vida? Una de las ganadoras más recientes, la franco-sueca Anne L'Huillier, afirma que sí.
Siguiendo en parte los pasos de un abuelo ingeniero radioeléctrico que ayudó a la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, se inspiró en la ciencia en general y en el alunizaje de 1969. Muchos años después, ella y dos colegas fueron recompensados por sus trabajos sobre pulsos láser que permitían observar el rapidísimo movimiento de los electrones en las moléculas. Esto permitiría comprender aún mejor el funcionamiento de los fenómenos biológicos y físicos.
El Nobel sirvió así para destacar la importante labor de una de las escasas mujeres galardonadas en física, la quinta en la historia del premio y la segunda francesa tras Marie Curie en 1903. También es un recordatorio de que éste es un campo muy dominado por los hombres, y Anne L'Huillier espera que este premio le ayude a encender la llama de la ciencia en muchas chicas jóvenes.
Un enfoque alternativo de la investigación es muy de campo. Su objetivo no es el mismo que los demás. Se trata de cambiar la forma de hacer las cosas para responder mejor a las necesidades. Se llama investigación-acción.
Llevar una clase al aire libre suele percibirse como una lección "ordinaria" en un contexto menos controlado. Casi olvidamos que el aprendizaje al aire libre puede conducir al juego. No hay ningún valor añadido en no hacer nada más que dar clases en el bosque. Aprovechar el entorno para que los alumnos se diviertan en él tiene mucho más sentido.
Ya se trate de "quedarse en su sitio" o de "encontrar su sitio", estas expresiones se refieren a un espacio físico, pero sobre todo social. Exigen una ambición mesurada. En "Être à sa place", la filósofa Claire Marin nos ayuda a distanciarnos de nuestras representaciones y de los límites que imponen.
Miles de adolescentes y jóvenes emprenderán pronto un camino que determinará su futuro profesional: el de la escuela. Sin embargo, el acceso a esta institución, ya de por sí difícil en los países en desarrollo, se ve aún más dificultado por el cambio climático, cuyos efectos son cada vez más evidentes en África. ¿Qué políticas y programas pueden mejorar el acceso a la educación en África?