Temáticas de la semana

Necesidad de reconocimiento

Hay quienes prefieren el reconocimiento discreto, mientras que otros, por el contrario, disfrutan mostrándolo públicamente y harán todo lo posible por conseguirlo. Recibir reconocimiento parece algo deseable, pero también puede percibirse como una atención externa que resulta molesta. Recibir reconocimiento y aprender a darlo, incluso a uno mismo, también nos prepara para reconocer a los demás y aceptar que otros valoren lo que valemos.

Encontrar el equilibrio entre la autoestima y la valoración de los demás no siempre es fácil, sobre todo cuando se es joven y se enfrentan los primeros éxitos. Las redes sociales han sabido aprovechar en exceso esta necesidad social de reconocimiento. 100 «me gusta» tienen un efecto, 10 000 tienen otro. ¿Cómo aprender a interpretar este reconocimiento? No todos valen lo mismo.

Las instituciones utilizan el reconocimiento como símbolo de prestigio, tanto al otorgarlo como al recibirlo. Las escuelas lo aprovechan para marcar el final de una etapa y como ocasión de celebración. En el trabajo, el reconocimiento es una de las herramientas más eficaces de los directivos para su personal, pero exige un compromiso real por su parte y no un reconocimiento de fachada. Aunque suele ser individual, el reconocimiento también puede extenderse a todo un grupo si se sabe reconocer las contribuciones particulares de cada uno al éxito del conjunto.

En principio, el reconocimiento se gana. Un reconocimiento que rezuma servilismo no tiene gran alcance, y tampoco los que se compran, como un título falso. La forma de obtener o de otorgar un reconocimiento da fe de su valor.  Un simple «gracias» dicho en el momento oportuno a veces marca la diferencia.

Un reconocimiento público llama la atención y, por ello, perturba la actividad o la tranquilidad de quien lo recibe; algunos de estos reconocimientos merecen la pena, mientras que otros solo sirven para reforzar a quienes los otorgan. Siempre se pueden rechazar.

¿Cuál es el efecto del reconocimiento en uno mismo y en los demás? ¿Cómo se puede utilizar el reconocimiento en la pedagogía?

Para algunos, los únicos reconocimientos válidos son los que uno se da a sí mismo, fruto de sus propios esfuerzos, y los que se consideran merecidos, mientras que para otros los reconocimientos tienen un valor transaccional considerable que vale la pena gestionar bien. La mirada de los demás modifica nuestra propia percepción de nosotros mismos; si se nos aprecia, eso debe significar algo... lo importante es lograr mantener la cabeza fría y preservar la integridad.

Los que nos han apoyado desde hace ya casi 30 años sabrán reconocerse, los que lo han hecho desde hace 10 años también, e incluso los que lo han hecho desde hace un mes. A todos, gracias; gracias a vosotros podemos mirar hacia adelante.

Denys Lamontagne

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